SE DEMOSTRO LA MENTIRA
La frase pertenece a una cátedra litúrgica pronunciada por Samael Aun Weor durante el Primer Congreso Gnóstico Internacional / Concilio de Sacerdotes Gnósticos de Guadalajara, Jalisco, México, en 1976. El Concilio comenzó el 27 de octubre de 1976 y se desarrolló hasta comienzos de noviembre. Una transcripción del material reproduce este pasaje:
«Los “Cinco Auxiliares” son: Gabriel, Rafael, Uriel, Michael, Samael. Estos “Cinco Auxiliares” están presentes siempre, siempre dispuestos a dar la ayuda. Dentro de Mí está Samael. Mis otros Hermanos por estos Tiempos no tienen Vehículo Físico aquí en el Planeta Tierra.»
La fuente que reproduce el texto afirma expresamente que fue “transcrito textualmente de un cassette o cinta grabada” del Congreso de Guadalajara de 1976. TAMBIEN ESTA EN LOS AUDIOS DE LA ÉPOCA
Ver «El Arcángel Miguel, Rey del Sol y del Rayo» — contiene la transcripción completa
https://es.slideshare.net/slideshow/el-arcngel-miguel-rey-del-sol-y-del-rayo/74014203?utm_source
Además, tenemos una fuente independiente para comprobar el evento, lugar y fecha: la transcripción de la conferencia de apertura comienza diciendo:
«Hermanos gnósticos, hoy 27 de Octubre, 1976, damos apertura al Concilio de Sacerdotes Gnósticos».
Conferencia de apertura del Concilio de Guadalajara — 27 de octubre de 1976
https://gnosis-samaelaunweor.org/conferencias/hercolubus-y-los-tiempos-del-fin/?utm_source
Pero hay un detalle muy importante
Samael expresa esa noche, ya que el concilio era de noche.
«Mis otros Hermanos por estos Tiempos no tienen Vehículo Físico aquí en el Planeta Tierra».
Y esto es importante porque la misma intervención acaba de enumerar Gabriel, Rafael, Uriel, Michael y Samael.
POR ESO.... eso tenemos una prueba mucho más limpia que se añade a la falsa interpretación....... de El Mensaje de Acuario que dice específicamente:
«El cuarto ángel, Michael, no tiene cuerpo físico por estos tiempos
del fin».
La verdad y la mentira quedan en Guadalajara
y con esto no te basta y seguis creyendo mentiras
aqui ... LA VOZ DEL MAESTRO...
Resulta paradójico invocar el nombre de Samael para legitimar una institución llamada Samael Lakhsmi y, al mismo tiempo, sostener una doctrina que contradice expresamente sus propias palabras. Si Samael afirmó que Michael no tenía cuerpo físico y que sus otros hermanos tampoco lo tenían en esta época, proclamarse posteriormente como ese mismo Michael no parece una continuidad de su enseñanza, sino una ruptura con ella. Cuando se utiliza a Samael como autoridad, pero se descarta a Samael cuando contradice al dirigente, la doctrina deja de ser samaeliana y pasa a adaptarse a la conveniencia del nuevo líder.
Con esto se acabo el relato, que se esconda, que agarre una pala haga un agujero y se esconda y se dedique a hacer plata del juego.
muy ingenuos primero los engaña el cei y ahora otro falso Michael ya que es segundo Michael en los ultimo 40 años, falta el hijo de Baron y cartón lleno tenemos un cristo.
Engañaste a mucha gente RRRicardo,RRRESTAURADOR
Esto pasa, y se nota en la soberbia Cuando le Preguntan Sobre su nombre O cuestionan su maestría Responde Al escuchar su tono de voz cambia, Con soberbia irá y enojo Es una lástima Pero hay que Desenmascarar. Así lo dice Samael y así deberá enseñarse.
Guadalajara 2026: del «congreso» al «encuentro», bajo la figura del «mesías prometido»
CON ESTA LEYENDA
Queridos Hermanos y Hermanas Gnósticos del PLANETA TIERRA, se acerca la fecha de este gran homenaje al V.M. Samael Aun Weor.
"HOY
COMO AYER, CON EL MAESTRO SAMAEL HACIA LA DOCTRINA DEL SER..."
Del 24 al 27 de Octubre de 2026.
Guadalajara, Jalisco, México.
Les informamos que las inscripciones podrán realizarse hasta el 19 de septiembre de 2026.
El ENCUENTRO GNÓSTICO INTERNACIONAL es un evento para MIEMBROS CONSAGRADOS EN SEGUNDA CÁMARA de las diferentes INSTITUCIONES y GRUPOS INDEPENDIENTES SAMAELIANOS, que estén fieles a las enseñanzas del AVATARA.
Para recibir INFORMES, escribir al correo:
¡Paz
Inverencial!
PERO ANTES AL PENSAR QUE IBA A IR MAS GENTE Y COMPETIR CONTRA SAMAEL Y LAKHSMI A VER SI JUNTABA MAS GENTE.
CONGRESO GNOSTICO 2026
Dos formas de anunciar una reunión, una figura presentada como enviada y preguntas pendientes sobre autoridad, financiamiento y adhesiones en Samael Lakhsmi.
Una convocatoria puede cambiar de palabras sin cambiar de organizadores. Lo que merece atención es qué destaca cada versión y qué necesita saber quien recibe la invitación.
En una publicación de Facebook se anuncia un «congreso Gnóstico internacional» para octubre de 2026. Dentro del video, bajo la identificación «GNOSIS SAMAEL LAKHSMI» y su símbolo de círculos amarillos, aparece una afirmación inequívoca: «tal como la restaurará el mesías prometido (V.M. MICHAEL)».
La captura conservada reúne la invitación al congreso y esa presentación mesiánica en una misma pieza. Publicación de Facebook.
En otra convocatoria, difundida por WhatsApp, el título es «Encuentro Gnóstico Internacional»: Guadalajara, del 24 al 27 de octubre de 2026, con inscripciones hasta el 19 de septiembre.
El mensaje destaca un homenaje a Samael Aun Weor e invita a miembros consagrados en segunda cámara de distintas instituciones y grupos independientes samaelianos. El afiche original identifica como contacto a la Asociación Cultural Gnóstica Samael Lakhsmi.
La diferencia de énfasis es visible. En una pieza, Michael aparece como «mesías prometido».
En la otra, el centro del mensaje es un homenaje a Samael y una convocatoria entre instituciones. Quien recibe solamente esta última no encuentra allí explicada la función que tendrá Michael ni la presentación mesiánica que circula en la otra publicidad.
Esto permite documentar dos formas de presentar el evento. No basta para fechar una sustitución definitiva: la secuencia completa de anuncios no está reconstruida. Por sí mismo es una intención de engañar. Sí plantea una pregunta legítima: ¿se informa con la misma claridad a todos los invitados sobre el liderazgo espiritual promovido por la organización convocante?
Información interna transmitida bajo reserva sitúa en unos 300 los inscriptos aproximadamente tres meses antes de esta investigación.
La misma información vincula la posterior difusión como «encuentro» con la búsqueda de ampliar la convocatoria. No se dispone del registro de inscripciones ni de una comunicación organizativa que permita corroborar esa cifra y esa explicación. Se trata, por tanto, de información testimonial, no de un dato extraído de los afiches.
La cuestión más sólida no depende de resolver esa hipótesis comercial. Está a la vista: una publicidad del congreso presenta a Michael como Mesías.
El rótulo no fue inventado por los críticos. También aparece en otra imagen
aportada a esta investigación: «V.M. MICHAEL (el mesías prometido)», sobre una
representación del arcángel Miguel y círculos amarillos.
Ahora bien, una frase sobreimpresa pertenece al montaje. Su colocación junto a imágenes históricas de Samael no demuestra que este haya pronunciado esa identificación ni que haya anunciado a Ricardo Agesta. Para sostener semejante aval habría que mostrar el archivo original, íntegro y contextualizado.
La web de la propia organización ofrece otro elemento. Su página dedicada a Michael lo presenta como un maestro reencarnado con una misión de ayuda en los tiempos finales y lo relaciona con Miguel, del capítulo 12 del libro bíblico de Daniel. Estamos ante una atribución sobrenatural explícita, no solamente ante un tratamiento honorífico. Página institucional de Michael.
¿Cómo se fundamenta esa identidad? El discurso difundido como «Cómo reconocer un maestro — V.M. Michael», cuya transcripción sitúa la intervención el 6 de octubre de 2018, permite examinar la explicación. Entre los minutos 5:32 y 5:54, el orador relaciona el Boletín 55 con su propia persona porque su fecha coincide con su cumpleaños, el 22 de febrero. Añade que necesitó años para interpretar sus claves y que escribió un libro sobre ellas. Más adelante vincula la misión de Michael con la profecía bíblica. La transcripción contiene errores automáticos, por lo que los nombres y las formulaciones exactas deben contrastarse con el audio. Video, desde el minuto 5:32.
NI MANDRAKE PUEDE VER LAS RELACIONES DEL BOLETIN 55 PARA VER LO QUE RICARDO VE.
MIENTE MIENTE QUE ALGO QUEDARA.
El razonamiento tiene un problema verificable: que un documento sea auténtico no acredita la interpretación que una persona hace de él. Tampoco una coincidencia de fechas demuestra una designación. El documento puede existir, la coincidencia puede ser real y, aun así, la conclusión sobre una misión personal puede no estar justificada.
LO PEOR DE TODO SE DICE QUE LOS ULTIMOS BOLETINES INCLUSO EL 55, POR SU ESTADO DE SALUD EL NO LOS ESCRIBIA SE LOS LLEVABAN Y EL LOS APROBABA.SE NOTA QUE EN SU VIDA VIO AL MAESTRO LAKHSMI . A el Maestro le costaba ESCRIBIR EL DICTABA O DEJABA PONER SU FIRMA, YA QUE NO SABIA ESCRIBIR BIEN.
En una reproducción de Introducción al tercer círculo, el argumento aparece desarrollado: el maestro anterior habría dejado una encomienda mediante un documento público escrito en claves, que solo podría comprenderse llegado el momento adecuado. El material atribuye esa explicación al libro de Michael sobre el Boletín 55. Introducción al tercer círculo.
Eso desplaza la pregunta. Ya no alcanza con mostrar el boletín: hay que explicar por qué la lectura de Agesta sería la correcta, qué corroboración independiente la sostiene y cómo podría distinguirse de otra interpretación igualmente personal. Una fecha de cumpleaños no funciona como acta de nombramiento.
Los límites de la crítica también importan. Cuestionar ese razonamiento no exige decidir quién puede o no ser un arcángel, ni diagnosticar al orador. Se puede examinar una pretensión de autoridad sin convertir la investigación en una disputa de revelaciones. El problema aparece cuando una experiencia interior se propone como fundamento para que otras personas reconozcan una jerarquía pública.
En paralelo surgen preguntas sobre el dinero. Los testimonios aportados describen apoyo material a misioneros: viajes, alojamiento, alimentación y otros gastos en experiencias vinculadas con Paraguay y Brasil. Un relato menciona específicamente un traslado a Brasil financiado para colaborar en un centro de curación. Esos testimonios no vienen acompañados aquí de recibos, transferencias o acuerdos que permitan reconstruir todos los pagos y sus condiciones.
La denuncia de las fuentes es que ese sostenimiento favorece adhesiones y consolida poder. Esa acusación merece investigación; no queda demostrada únicamente porque alguien reciba ayuda. Pagar un viaje o sostener a una persona sin recursos puede ser asistencia o remuneración por una tarea. Para documentar compra de adhesiones o control económico hay que establecer qué se exige a cambio, quién decide la continuidad del apoyo y qué ocurre cuando el beneficiario discrepa o se retira.
La procedencia de los fondos añade una línea concreta de investigación. Un testimonio aportado por alguien que declara conocer a la familia Agesta atribuye al padre la propiedad de La banca de quiniela en Colonia y actividades relacionadas con caballos de carrera. Por otra parte, el registro público de la Dirección Nacional de Loterías y Quinielas de Uruguay incluye a Daniel Agesta entre los nombres asociados a la agencia 5 de Colonia. Registro oficial de agencias.
https://www.loteria.gub.uy/agencias_quiniela.php?vBanca=9&xAgencia=2&utm_source
La identificación de ese Daniel como hermano de Ricardo. Que están peleados y Daniel se retiro de todo, pero comparten fortuna del juego (Samael es muy claro al dolor que hay detrás de esto) Las fuentes sostienen que existe esa conexión económica, pero no se dispone de documentación contable que permita seguir el recorrido del dinero.
Las preguntas, entonces, son precisas: ¿qué parte del sostenimiento de la misión procede de aportes personales, negocios familiares, donaciones o ingresos de sus actividades? ¿Quién administra esos recursos? ¿Los colaboradores conocen las condiciones de la ayuda? ¿Existen cuentas accesibles para quienes contribuyen?
La historia institucional merece el mismo cuidado. El discurso de Agesta describe una ruptura con la organización anterior y justifica la nueva misión como una continuidad espiritual. Su entorno publica una cronología de cargos, viajes y encuentros. Testimonios aportados cuestionan la cercanía con Lakhsmi que reivindica y la interpretación de algunos traslados. Esa controversia debe resolverse episodio por episodio, sin borrar los antecedentes que sí aparecen en documentos: una reproducción de los anales del congreso de México de 2000 lo presenta como coordinador general. Haber tenido responsabilidades no demuestra una sucesión espiritual; tampoco sería correcto negar toda participación histórica. Anales del congreso de México.
Hay que aclarar Que hubo un enfrentamiento Muy importante Y muy fuerte Con Eugenio Contreras Por el cual Lakhsmi se enoja lo saca de México Para que no se pelee más en México Ni en ningún país de Sudamérica y para sacarse el problema Lo envía a Francia
A su vez ya lo había sacado De Uruguay. Por las numerosas quejas que había de su comportamiento y el de su esposa Maltratando a la gente Y con la rigidez De su esposa Laura la que es la que Lo dirige continuamente Y Ricardo Hace lo que su esposa Laura Quiere.
SIN CONTAR QUE LA DIVINIDAD LE DESTRUYO EL TEMPLO CUANDO LO ESTABAN CONSTRUYENDO EN 1992 MIENTRAS SE HACIA EL SANTO GRIAL, POR COMPETIR Y SE LE DERRUMBO, LO TUVIERON QUE HACER DE NUEVO EN 1993. POR ESO NO ESTUVO EN EL EVENTO MAS IMPORTANTE DEL GRIAL.
Está continuamente controlado por ella De hecho Cuando fue Abad del monasterio Quetzalcóatl En Uruguay Y se supone que el Abad debe estar a disposición de la gente Ella puso un cartel en la puerta de su casa Que decía…. No nos llame Espere encontrarnos ….Esto demuestra La poca empatía que tenía Con la gente que llega visita a ese lugar
La cuestión de fondo es qué cambia después de la separación. Si una nueva asociación vuelve a organizarse alrededor de títulos espirituales, cargos y una figura considerada enviada, corresponde preguntar cómo se reconoce su autoridad, cómo se la puede cuestionar y qué controles existen. Una ruptura institucional no garantiza por sí misma una forma distinta de ejercer el poder.
Quien asista a Guadalajara debería poder conocer, antes de inscribirse, el programa, los organizadores, las condiciones económicas y el papel que ocupará Michael. También debería saber si la participación implica únicamente compartir actividades o si se espera algún reconocimiento de su condición espiritual.
Llamarlo congreso, encuentro u homenaje no resuelve esas preguntas. La transparencia comienza cuando la organización explica claramente lo que ofrece, quién lo dirige y qué espera de quienes se acercan. Si una publicidad invoca al «mesías prometido», esa presentación merece tanta claridad como la fecha del evento.
ANEXO
Dinero, misión y construcción de autoridad: lo que
dicen los testimonios
Hay un
aspecto de la estructura que rodea a Samael Lakhsmi que merece ser examinado
separadamente porque atraviesa varias de las preguntas formuladas en este
artículo: el uso del dinero para sostener misiones, financiar
desplazamientos, regalar cargos, recoger expulsados con causa como Cavalie por
pegarle a su esposa y construir una red de colaboradores alrededor de Ricardo
Agesta.
La
investigación dispone de numerosas conversaciones de WhatsApp y audios
acumulados durante años. Algunos de quienes hablan en ese material tuvieron
participación directa en ambientes gnósticos, conocieron a protagonistas de
distintas etapas del movimiento o estuvieron vinculados con actividades
desarrolladas en varios países.
Como ocurre
con cualquier testimonio, sus afirmaciones deben distinguirse de los hechos
acreditados documentalmente. Un audio puede demostrar que determinada persona
dijo algo; no convierte automáticamente todo lo relatado en un hecho probado.
Sin embargo, cuando distintos relatos describen mecanismos semejantes,
constituyen indicios que justifican formular preguntas y buscar documentación
complementaria.
Uno de los
testimonios conservados plantea el asunto sin demasiados rodeos: según su
interpretación, Ricardo Agesta utiliza recursos económicos para financiar
viajes, estadías y necesidades de determinadas personas que colaboran con su
misión, generando alrededor suyo una estructura de dependencia y adhesión.
La acusación
de la fuente es todavía más específica: sostiene que el dinero permitiría a
Agesta “comprar voluntades”, ampliar su influencia y rodearse de
personas dispuestas a reconocer su autoridad espiritual.
Es una
afirmación grave y debe tratarse como tal.
Financiar
una misión no equivale, por sí mismo, a comprar una voluntad. Las
organizaciones religiosas, políticas, sociales y empresariales pagan
habitualmente traslados, alojamiento, alimentación y gastos de quienes realizan
tareas para ellas. El problema aparecería si esa ayuda estuviera condicionada
—explícita o implícitamente— a obediencia, reconocimiento espiritual, silencio
frente a discrepancias o permanencia dentro de una determinada estructura.
Ese es
precisamente el punto que todavía requiere ser documentado.
«No me importa si son maestros»
Dentro del
material testimonial aparece además una frase atribuida a Agesta que resulta
particularmente relevante para entender el modelo de organización denunciado
por las fuentes.
Una de las personas, que está recibiendo
Ayuda económica Expresa Con tal de recibir ayuda «No me importa si son maestros
o no son maestros».
. Pero de esas palabras, surge una cuestión
interesante.
En un
movimiento donde títulos como Maestro, Venerable Maestro o
determinadas jerarquías espirituales constituyen una fuente central de
legitimidad, afirmar que la condición espiritual real de un colaborador resulta
secundaria podría indicar que el criterio práctico para integrar la estructura
pasa por otra parte: utilidad, fidelidad, capacidad organizativa o adhesión
al liderazgo todo por conveniencia.
Sí
permitiría preguntar qué pesa realmente a la hora de distribuir reconocimiento
y autoridad dentro del grupo.
Porque si la
legitimidad pública se presenta mediante títulos espirituales pero internamente
esos títulos pueden considerarse irrelevantes frente a la conveniencia
organizativa, existe una diferencia que los miembros tienen derecho a conocer.
El dinero como instrumento de expansión
Los relatos
aportados describen situaciones en las que personas sin recursos suficientes
habrían recibido ayuda para viajar o participar de misiones.
Se mencionan
experiencias en Paraguay y Brasil, incluyendo el traslado de colaboradores para
actividades relacionadas con centros y tareas de la organización.
La
interpretación crítica de las fuentes es que Agesta habría comprendido
tempranamente algo elemental: quien dispone de los recursos puede hacer
posible una misión que, de otra manera, determinada persona no podría realizar.
Eso produce
gratitud.
Puede
producir lealtad.
Y, si no
existen mecanismos claros que separen la asistencia económica de la obediencia
personal, también puede producir dependencia.
El punto no
consiste en condenar que alguien financie un pasaje de avión, un alojamiento o
una comida. Sería absurdo.
La cuestión
consiste en determinar qué relación de poder nace después de ese
financiamiento.
¿El
beneficiario puede cuestionar públicamente a quien paga sus gastos?
¿Puede abandonar
la misión sin consecuencias?
¿Puede
rechazar la interpretación mesiánica de Michael y continuar recibiendo apoyo
para desarrollar tareas gnósticas?
¿Los
recursos se entregan institucionalmente, bajo normas conocidas, o dependen
exclusivamente de decisiones personales?
¿Existen
rendiciones?
¿Existe un
presupuesto?
¿Quién
decide quién merece recibir ayuda y quién deja de recibirla?
Esas
preguntas permitirían distinguir una estructura de asistencia de una estructura
de dependencia.
Poder espiritual y poder material
Aquí aparece
una combinación particularmente sensible.
Por un lado,
la organización presenta a Michael mediante categorías extraordinarias: maestro
reencarnado, figura vinculada con el arcángel Miguel y, en algunas piezas
publicitarias, «el mesías prometido».
Por otro
lado, testimonios describen una estructura en la que el mismo liderazgo posee
capacidad para facilitar recursos materiales a quienes participan de su misión.
Cada
elemento puede existir legítimamente por separado.
Juntos
exigen controles mayores.
Cuando quien
reivindica una autoridad espiritual excepcional es también quien puede
financiar viajes, actividades o necesidades de sus colaboradores, la diferencia
entre convicción espiritual y dependencia material puede volverse
difícil de evaluar desde afuera e incluso desde adentro.
Por eso
resulta insuficiente responder simplemente que nadie está obligado a aceptar
dinero.
Las
relaciones de poder rara vez funcionan mediante una orden escrita que diga: “te
pago para que me obedezcas”.
La cuestión
investigable es más concreta: quién dispone de los recursos, bajo qué criterios
los distribuye, qué vínculos se generan después y qué sucede con quienes
cuestionan al dirigente.
Hay algo para destacar Que se
escucha En todos los Vídeos Y audios De
Ricardo Agesta ¿Cómo cambia el tono de
voz Cuando le preguntan O hay una duda, Sobre la supuesta maestría entonces, responde desde el enojo Es muy
importante Escuchar Porque responde como imponiendo su criterio y es demasiado
Notable en el cambio de voz Como lo que
él llama Ser Se transforma En Ego.
Una cuestión que Guadalajara vuelve actual
Todo esto
adquiere especial relevancia ante Guadalajara 2026.
Cuando una
organización convoca a miembros de distintas instituciones y grupos
independientes, la invitación no ocurre en un vacío.
Los
asistentes ingresarán en un espacio organizado por una estructura que posee su
propia interpretación de la sucesión espiritual, su propia figura central y
mecanismos económicos que todavía no son públicos en detalle.
Si además
una de sus piezas promocionales presenta a Michael como «el mesías
prometido», sería razonable que los invitados supieran anticipadamente qué
lugar ocupa esa creencia en el encuentro.
Y sería
igualmente razonable conocer quién financia el evento.
¿Cuánto
cuesta?
¿Quién
absorbe los gastos que no cubran las inscripciones?
¿Existen
benefactores particulares?
¿La
Asociación Cultural Gnóstica Samael Lakhsmi publica balances?
¿Quién paga
los viajes de dirigentes o misioneros invitados?
¿Hay
participantes subvencionados?
¿Bajo qué
criterios?
No son
preguntas hostiles.
Son
preguntas elementales cuando religión, autoridad personal y dinero coinciden
dentro de una misma estructura.
El punto que todavía falta probar
Las fuentes
utilizadas en esta investigación sostienen una tesis fuerte: que Ricardo
Agesta emplearía recursos económicos como instrumento para consolidar
voluntades y ampliar su poder personal.
Sí puede afirmarse algo más limitado y
verificable: existen testimonios que describen financiamiento de colaboradores
y que interpretan ese financiamiento como parte de un mecanismo de construcción
de adhesiones.
La
diferencia es importante.
El siguiente
paso probatorio no consiste en acumular adjetivos.
Consiste en
obtener documentos.
Transferencias.
Pasajes.
Recibos.
Mensajes
donde se establezcan condiciones.
Registros
contables.
Testimonios
independientes de beneficiarios.
Y,
especialmente, casos que permitan comparar qué ocurre antes y después de una
discrepancia con el liderazgo.
Ahí podría
comprobarse si estamos frente a simple apoyo económico a una misión o frente a
algo diferente.
Mientras eso
no ocurra, corresponde mantener abierta la pregunta.
Pero también
corresponde hacerla.
Porque
cuando una organización proclama a un hombre como «mesías prometido», financia
una estructura internacional y convoca a integrantes de otras instituciones, la
transparencia no debería considerarse un ataque.
Debería ser
la respuesta más sencilla.
La construcción retrospectiva de una cercanía con
Lakhsmi
Otro
elemento que merece ser examinado es la forma en que Ricardo Agesta presenta
públicamente su relación histórica con Samael Lakhsmi.
En distintas
publicaciones y materiales vinculados con su trayectoria aparecen fotografías
en las que ambos coinciden en un mismo lugar. Sin embargo, el archivo
fotográfico conocido hasta el momento plantea una diferencia importante entre coincidir
en una actividad colectiva y mantener la relación personal estrecha que
determinadas presentaciones posteriores pueden sugerir.
Las imágenes
examinadas muestran a Agesta formando parte de caminatas, reuniones o
actividades en las que participaban numerosas personas. En otras aparece a
cierta distancia de Lakhsmi o caminando por delante de él. Hasta el momento no
se ha aportado ni existe, una fotografía original que muestre a ambos posando
juntos, conversando personalmente o manteniendo una situación que, por sí misma,
permita acreditar una relación especialmente cercana.
Pero sí impide utilizar esas mismas imágenes
como prueba suficiente de una intimidad que las fotografías, consideradas
aisladamente, no muestran.
Un caso
especialmente ilustrativo es una fotografía tomada durante actividades del
Santo Grial. La imagen ha sido utilizada para mostrar a Agesta caminando
delante de Lakhsmi, circunstancia que puede producir visualmente una impresión
de acompañamiento cercano.
Según
testimonios y material fotográfico conservado por esta investigación, el
contexto habría sido diferente: Lakhsmi se dirigía hacia un automóvil en el que
posteriormente se retiró conducido por J.K. Existen, además, numerosas fotografías
de Lakhsmi junto al conductor en situaciones de proximidad personal, hasta
dormía en su casa, y el único que estuvo en su agonía junto a él, esto es de
publico conocimiento.
Si esa
reconstrucción es correcta, la fotografía utilizada para sugerir cercanía con
Agesta documentaría fundamentalmente que ambos estuvieron presentes en el mismo
desplazamiento colectivo, no necesariamente que Agesta estuviera acompañando
personalmente al maestro.
Esta
distinción se vuelve relevante frente a expresiones posteriores como “Mis 15
años con el Maestro”.
La frase
puede ser entendida de más de una manera. Podría referirse simplemente a quince
años transcurridos dentro de una organización o tradición mientras Lakhsmi
vivía. Pero también puede generar en el lector la impresión de quince años de
relación directa, formación personal o convivencia espiritual cercana.
Ricardo
Agesta Se ha convertido En un gran ladrón De historias ajenas Y las ha hecho
propias Porque jamás Formo parte, Ni de un círculo íntimo Ni de ningún círculo
cercano Con el maestro el Lakhsmi Lo que sí Asistió Al monasterio Lumen de
Lumine Aproximadamente dos o 3 veces, durante toda la vida del maestro Y nunca
más se lo vio.
Es
precisamente esa segunda interpretación la que las fuentes consultadas
cuestionan.
Los
testimonios aportados a esta investigación sostienen que Agesta habría tenido
contacto presencial con Lakhsmi en un número muy reducido de ocasiones y que no
habría formado parte de su círculo próximo.
Las mismas
fuentes afirman específicamente que:
- no residió ni desarrolló una
presencia habitual en Lumen;
- sus visitas personales a
Lakhsmi habrían sido escasas;
- no participó del curso de
obispos impartido por Lakhsmi;
- no estuvo presente en su
velatorio;
- no habría integrado el grupo
que permaneció junto al maestro durante sus últimos momentos en la finca.
Estos deberían convertirse en hechos
definitivos .
Cuentan los allegados ,que ninguno de los Agestas, quería viajar a Lumen a ver al Maestro. Y del mismo Alfredo Amaya Quien le pagaba los pasajes Para que fueran Porque si no no les interesaba ir en ese momento.
Hay que remitirse a las fuentes Y no creer en historia que nunca pasaron. y no es mentira.
Pero
plantean un problema histórico perfectamente verificable.
Si alguien
presenta posteriormente su trayectoria mediante una fórmula como “15 años
con el Maestro”, resulta razonable preguntar qué ocurrió concretamente
durante esos quince años.
¿Cuántas
veces se encontraron?
¿Dónde?
¿Durante
cuánto tiempo?
¿Existen
cartas dirigidas personalmente a Agesta?
¿Hay
fotografías de encuentros privados?
¿Existen
testimonios de Lakhsmi refiriéndose a él como discípulo cercano?
¿Participó
de sus últimos cursos reservados o reuniones de dirección?
¿Estuvo
presente durante la enfermedad, muerte y despedida del maestro?
Estas
preguntas no pretenden decidir quién fue mejor o peor discípulo.
Buscan
establecer algo mucho más sencillo: la diferencia entre pertenecer durante
determinados años a una estructura dirigida por una persona y haber pasado esos
años personalmente junto a ella.
No son
conceptos equivalentes.
También
debería distinguirse entre una fotografía histórica y la interpretación
posterior que se construye alrededor de ella.
Una imagen
puede ser auténtica y, sin embargo, el relato que se agrega décadas después
puede atribuirle un significado que la fotografía original no contiene.
Estar dentro
de una multitud no acredita intimidad.
Caminar
algunos metros delante de un dirigente no acredita discipulado personal.
Aparecer en
el mismo congreso no demuestra haber recibido una sucesión espiritual.
Y haber
pertenecido durante quince años a una organización tampoco equivale
automáticamente a haber pasado “quince años con el maestro” en el
sentido habitual que esa frase puede transmitir.
Por eso
sería especialmente útil que Samael Lakhsmi o el propio Agesta pusieran a
disposición pública el archivo que permita reconstruir esa relación sin
interpretaciones posteriores: fotografías originales y fechadas,
correspondencia, designaciones, grabaciones, testimonios contemporáneos y
documentos producidos mientras Lakhsmi todavía vivía.
Si ese
material existe, permitiría resolver la controversia.
Si no
existe, entonces la utilización reiterada de fotografías colectivas adquiere
otra importancia: no porque las imágenes sean falsas, sino porque pueden
estar siendo utilizadas para construir retrospectivamente una proximidad mayor
que la que ellas mismas documentan.
Esta
cuestión adquiere todavía más peso cuando aquella proximidad histórica se
utiliza después como elemento de legitimación para interpretar documentos,
reivindicar una misión especial o presentarse como continuador de la obra de
Lakhsmi.
En ese
punto, la historia personal deja de ser una anécdota biográfica.
Se convierte
en parte del fundamento de una autoridad actual.
Y cuando una
autoridad presente intenta legitimarse mediante su proximidad con un maestro
fallecido, corresponde exigir algo más sólido que fotografías tomadas entre
multitudes y recuerdos reconstruidos años después.
Que dice
Samael
A esta contradicción se agrega otro elemento atribuido a las enseñanzas finales de Samael Aun Weor. En material correspondiente a preguntas realizadas en 1977 se recoge la afirmación de que ninguno de sus otros seis hermanos —los otros seis Logos de la denominada familia cósmica— tendría cuerpo físico en aquella época.
La referencia debe entenderse dentro de la propia terminología samaeliana. En El Collar del Buddha, Samael enumera a Gabriel, Raphael, Uriel, Michael, Samael, Zachariel y Orifiel como integrantes de una misma “familia cósmica” y denomina “hermanos” a esos Logos.
Existe, además, una afirmación anterior todavía más explícita y documentalmente localizable. En El Mensaje de Acuario, al referirse concretamente a Michael, Samael escribe: “El cuarto ángel, Michael, no tiene cuerpo físico por estos tiempos del fin”.
También se conserva una declaración de Samael durante el Congreso de Guadalajara de 1976: “Mis otros Hermanos por estos Tiempos no tienen Vehículo Físico aquí en el Planeta Tierra”.
Las cuatro referencias apuntan, por distintas vías, al mismo problema doctrinal: si Michael es uno de esos Logos y Samael afirmó que Michael no tenía cuerpo físico durante los tiempos del fin, ¿cómo se justifica posteriormente la identificación de una persona físicamente encarnada con ese mismo Logos Michael?
La cuestión no se resuelve afirmando simplemente que se trata de una revelación posterior. Si se pretende sostener continuidad con Samael, la realidad es que engaño a muchos en especial los defraudados de la igca cei
Fotocopia nunca será original, el fin de una Mentira
Chau Ricardo, anda con tu hermano que fue mas honesto.
ahhh y de la gula como andamos, afloja con las harinas!!!
Anexo si Tenes mas ganas de leer !!!
onda si tenes que justificar mucho quien sos y contradecir al Avatara, SAMAEL, decia sin pelos en la lengua Jehova esta en chile. y este trasnochado nos sale con este berenjenal.
ahora se nos vienen en contra con los comentarios si tocamos al cei si a ellos no.
MICHAEL EXPLICADO POR MICHAEL
Cuando la prueba aparece después de la conclusión
Existe una
diferencia fundamental entre demostrar una afirmación y construir
posteriormente una explicación capaz de justificarla.
El documento
Una introducción al Tercer Círculo, difundido por la Asociación Cultural
Gnóstica Samael-Lakhsmi, constituye probablemente uno de los mejores ejemplos
disponibles para estudiar cómo se construye la legitimidad espiritual de
Ricardo Agesta, presentado dentro de esa organización como V.M. Michael,
Logos del Sol y el mismo Arcángel Miguel anunciado en las Escrituras.
El interés
del documento no está solamente en lo que afirma.
Está, sobre
todo, en cómo intenta probarlo.
No es
necesario acusar a nadie de mentir, ni recurrir a diagnósticos psicológicos.
Tampoco hace falta discutir si existen o no los Logos, los bodhisattvas o los
mundos superiores.
Basta leer
el documento.
Y después
compararlo consigo mismo.
Porque
cuando se colocan una página frente a otra comienzan a aparecer problemas
difíciles de resolver mediante una simple apelación a la fe.
El propio
folleto declara desde sus primeras páginas cuál es su objetivo: está dirigido a
estudiantes de distintas instituciones gnósticas para que puedan comprender “el
por qué de la venida del V.M. Michael”.
Ahí aparece
el primer problema metodológico.
El documento
no comienza preguntando:
¿Es Ricardo
Agesta realmente Michael?
Comienza
dando por cierta la respuesta.
Michael ya
llegó.
Michael ya
es Maestro.
Michael ya
tiene una misión.
A partir de
allí, el resto del texto intenta encontrar las razones que permitan justificar
una conclusión previamente adoptada.
Es
exactamente al revés de cómo funciona una demostración.
LA AUTOPRESENTACIÓN: LOGOS DEL SOL Y ARCÁNGEL MIGUEL
En la página
dedicada a “Nuestros Guías”, Ricardo Agesta aparece presentado directamente
como:
- Logos del Sol;
- el mismo Arcángel Miguel
profetizado en la Biblia;
- responsable de la “Cosecha del
Sol”;
- responsable de “fecundar la
conciencia de los iniciados del planeta Tierra”.
Como
respaldo aparecen tres clases de citas.
La primera
procede del libro bíblico de Daniel y habla de Miguel.
La segunda
pertenece a Samael y habla de una “cosecha” de hombres solares.
La tercera
se atribuye a Lakhsmi, quien afirma que llegará alguien que conducirá al pueblo.
Pero ninguna
de esas citas dice:
“Ricardo
Agesta es Michael”.
Daniel no
menciona a Ricardo Agesta.
Samael no
menciona a Ricardo Agesta.
Lakhsmi, en
la cita presentada, tampoco lo menciona.
Por lo
tanto, entre las fuentes citadas y la conclusión existe un salto.
Ese salto lo
realiza la propia organización.
PRIMER CONTRASTE
El Tercer Círculo comienza en 2014... pero ya
funcionaba en 2007
La
contradicción cronológica más sencilla aparece entre las páginas 7 y 16.
El documento
afirma:
“el 3er.
Círculo inicia en 2014, con la Develación del V.M. Michael”.
La
afirmación no deja demasiado margen interpretativo.
El Tercer
Círculo empieza en 2014.
Sin embargo,
cuando llegamos a la biografía misional de Agesta encontramos:
“Inicio de
la misión del 3º Círculo en Alemania – 2007”.
Más adelante
aparece también:
“Inicio de
la misión del 3º Círculo en Uruguay – 2008”.
Tenemos
entonces una misión del Tercer Círculo actuando siete años antes de que el
propio documento diga que nació el Tercer Círculo.
No es un detalle
menor.
Si comenzó
en 2014, no podía estar realizando misiones como Tercer Círculo en 2007.
Para
conciliar ambas afirmaciones habría que explicar si esas actividades anteriores
fueron posteriormente reinterpretadas y rebautizadas como parte del Tercer
Círculo.
Si fue así,
entonces estamos ante una reconstrucción retrospectiva del pasado.
Primero
sucedieron determinados viajes y actividades.
Después
apareció la doctrina del Tercer Círculo.
Finalmente,
las actividades anteriores fueron incorporadas a esa nueva historia como si
desde el comienzo hubieran pertenecido a ella.
SEGUNDO CONTRASTE
Samael dice que Michael no tiene cuerpo físico
Aquí
llegamos al punto más delicado.
El propio
folleto reproduce una frase de Samael Aun Weor:
“El cuarto
ángel, Michael, no tiene cuerpo físico por estos tiempos del fin”.
La atribuye
a El Mensaje de Acuario.
Es decir: el
documento que pretende demostrar la identidad de Ricardo Agesta como Michael
reconoce que Samael había afirmado expresamente que Michael no tenía cuerpo
físico durante los tiempos del fin.
¿Cómo
resuelve el folleto esa dificultad?
Afirma que
el “V.M. Michael” habría desencarnado el 29 de octubre de 1949 y reencarnado
el 22 de febrero de 1962.
Casualmente,
esa fecha es la que la biografía del documento asigna al nacimiento de Ricardo
Agesta, presentado desde allí como:
“Ricardo
Agesta (Bodhisattvas V.M. Michael)”.
Pero aparece
otra dificultad.
En la página
siguiente de la cronología se afirma:
“Encarnación
del Logos Michael (isla de Delos, en Grecia) – 21/03/2008”.
Así aparecen
tres momentos diferentes:
Michael no
tiene cuerpo físico.
Luego:
Michael
reencarna como Ricardo Agesta en 1962.
Y
posteriormente:
el Logos
Michael se encarna en 2008.
Dentro de
determinada concepción esotérica podría intentarse distinguir entre el
nacimiento de un bodhisattva y la posterior encarnación del Logos.
El problema
no es que esa explicación sea metafísicamente imposible.
El problema
es cómo se demuestra.
El mismo
documento que necesita explicar la contradicción es el que introduce las
categorías mediante las cuales la contradicción desaparece.
GUADALAJARA 1976
Los Cinco Auxiliares y una frase incómoda
Existe
todavía una declaración más cercana al final de la vida de Samael.
En una
grabación correspondiente al Concilio de Guadalajara de 1976 —localizada
también en audio alrededor del minuto 26— Samael enumera:
“Los cinco
auxiliares son: Gabriel, Raphael, Uriel, Michael, Samael.”
E
inmediatamente agrega:
“Dentro de
mí está SAMAEL. Mis otros hermanos, por estos tiempos, no tienen vehículo
físico aquí en el planeta Tierra.”
El propio
folleto de Agesta reproduce ambas frases.
La secuencia
resulta bastante clara.
Samael
nombra cinco:
Gabriel.
Raphael.
Uriel.
Michael.
Samael.
Luego afirma
que dentro de él está Samael y habla de “mis otros hermanos”.
Sin embargo,
el folleto ofrece una interpretación sorprendente.
Sostiene que
esos “otros hermanos” serían Zachariel y Orifiel.
El problema
es evidente:
Zachariel y Orifiel ni siquiera aparecen en la lista que Samael acaba de pronunciar.NO SE REFIERE A ELLOS SE REFIERE A LOS QUE NOMBRO.ESTA HABLANDO DE LOS 5 AUXILIARES.
Lo peor con esta lógica errada entonces GABRIEL, RAPHAEL, URIEL TENDRIAN CUERPO FISICO. OSEA HAY 5 Y FALTAN 2. TOTALMENTE DISPARATADO Y ANTI SAMAELIANO, Y LAKHSMI DIJO QUE LOS LOGOS NO TENIAN CUERPO FISICO AHORA.
La
interpretación sirve perfectamente para una cosa: sacar a Michael de la
declaración incómoda.
Pero esa
conclusión no aparece en las palabras citadas.
La introduce
quien interpreta.
TERCER CONTRASTE
El Boletín 55: un mensaje para todos convertido en una
designación para uno
Aquí
entramos en el núcleo de la autolegitimación.
En la página
12, el documento pregunta:
“¿El V.M.
Lakhsmi dejó alguna indicación sobre la venida del V.M. Michael?”
La respuesta
afirma:
Sí. Varias
indicaciones. En código.
¿Quién
explica cómo funcionaría ese código?
El propio
Ricardo Agesta.
Según el
texto atribuido a Michael, durante años se preguntó cómo podría Lakhsmi
encomendar una misión especial a alguien después de abandonar el mundo físico.
Agesta
plantea entonces tres posibilidades.
Primera:
dejar una carta personal.
La descarta
porque sus adversarios podrían decir que era falsa.
Segunda:
transmitirlo verbalmente.
La descarta
porque después no habría forma de probarlo.
Tercera:
dejar un documento público que todos conocieran, pero escrito mediante símbolos
y claves que nadie pudiera comprender hasta que llegara el momento.
Y entonces
aparece la conclusión:
“En mi caso,
el V.M. Lakhsmi Daimon utilizó el Boletín 55”.
Ahí está
encerrado prácticamente todo el problema.
¿Quién
estableció que existían esas tres posibilidades?
Agesta.
¿Quién
decidió que Lakhsmi debía haber elegido la tercera?
Agesta.
¿Quién
determinó que el documento cifrado era el Boletín 55?
Agesta.
¿Y quién
termina siendo el destinatario de la supuesta profecía escondida?
Agesta.
El
intérprete diseña el método.
El
intérprete selecciona el documento.
El
intérprete descifra las claves.
Y las claves
terminan señalando al propio intérprete.
AHORA HISTORIA LAKHSMI DIO A CONOCER PUBLICAMENTE 5 MAESTRO NUNCA UTILIZANDO ESE SUPUESTO METODO Y EN TODO CASO SI LE ES FIEL A LAKHSMI, PORQUE NO A LOS OTROS MAESTROS QUE EL NOMBRO Y EN SU MOMENTO ACEPTO.
. JAMAS LAKHSMI UTILIZARIA ESE SUPUESTO METODO,
LOS QUE LO CONOCIERON, SABEN QUE EL EN CONVERSACIONES PRIVADAS DECIA QUIEN ERA Y QUIEN NO Y HASTA HAY GRABACIONES DE SU PROPIA VOZ.
AHORA TENEMOS EL BOLETÍN 55
ORIGINAL
Sacado de la
reproducción del Boletín 55 incluida en Cámara Hermética, obra
encuadernada en la que fueron recopilados los boletines y comunicados de
Lakhsmi.
Por eso los
números 93 y 94 visibles en las fotografías corresponden a la paginación
de esa recopilación y no deben confundirse con una supuesta numeración del
boletín original distribuido separadamente.
Y ahora
podemos leer el texto directamente.
¿Qué
encontramos?
Un
comunicado dirigido al Pueblo Gnóstico.
Lakhsmi
habla del:
- “Secreto Oculto del Crepúsculo”;
- Perro Negro;
- Perro Blanco;
- Arcano 24;
- Arcano 16;
- Arcano 15;
- Cruz de San Andrés;
- trabajo del Hombre y la Mujer;
- equilibrio;
- cosecha;
- responsabilidad;
- inteligencia de la cabeza;
- amor del corazón.
¿Qué no
encontramos?
Ricardo
Agesta.
Michael.
Logos
Michael.
Aeon 13.
Grecia.
una
sucesión.
un heredero.
un
nombramiento.
una orden
para que Ricardo Agesta dirigiera un nuevo movimiento.
una frase
que diga que el boletín solamente podría comprenderse nueve años después.
Ese
significado aparece posteriormente.
EL DOCUMENTO PUEDE SER
AUTÉNTICO Y LA INTERPRETACIÓN SER FALSA
Este punto
es fundamental.
Agesta
argumenta que Lakhsmi habría elegido un documento público porque así nadie
podría decir que era falso.
Pero eso
mezcla dos problemas diferentes.
Una cosa es:
¿El Boletín
55 es auténtico?
Otra
completamente diferente es:
¿La
interpretación que Ricardo Agesta hace del Boletín 55 es correcta?
Aunque
mañana apareciera el original manuscrito firmado ante cien testigos por
Lakhsmi, eso solamente demostraría la autenticidad del boletín.
No
demostraría automáticamente que Lakhsmi estuviera hablando secretamente de
Ricardo Agesta.
La fórmula
es muy sencilla:
Autenticidad
del documento ≠ autenticidad de la interpretación.
El original
puede ser verdadero.
Y la
“develación” puede estar equivocada.
UNA FECHA QUE TAMBIÉN PLANTEA
PROBLEMAS
La
reproducción incorporada a Cámara Hermética contiene además una curiosidad
documental.
En el
encabezamiento aparece:
“FEBRERO 22
DEL 2004”.
Pero en el
primer párrafo el propio documento informa:
“hoy martes
22 de febrero del 2005”.
Esto último
resulta coherente con el calendario: el 22 de febrero de 2005 fue martes.
Por lo tanto,
todo indica que el año 2004 del encabezamiento constituye un error tipográfico
y que el comunicado corresponde realmente al 22 de febrero de 2005.
En un
documento ordinario sería una anécdota editorial.
Pero cuando
posteriormente alguien pretende extraer significados ocultos de fechas,
números, coincidencias y símbolos, los errores tipográficos adquieren otra
importancia, dando a entender que el comunicado ya venía con errores y se hizo
un copia pegue en la sede internacional del cei.
Antes de
convertir una fecha en profecía hay que asegurarse de qué fecha estamos
interpretando.
LAS “PISTAS” QUE FUNCIONAN EN
CUALQUIER DIRECCIÓN
El mismo
procedimiento reaparece en la página siguiente.
El folleto
enumera supuestas pistas dejadas por Lakhsmi.
Una de ellas
es un obelisco.
Otra, la
expresión Aeón Trece.
Luego
reproduce un documento en el que Lakhsmi menciona posibles nombres para
monasterios:
Kether,
Chomack, Binah, Atman, Chesed, Geburah, Gabriel, Rafael, Uriel, Michael,
Sachariel, Orifiel, etc.
Pero ocurre
algo fascinante.
Aeon 13 no
aparece en esa lista.
Uno
esperaría que semejante ausencia debilitara la hipótesis.
Sucede
exactamente lo contrario.
El folleto
sostiene que el hecho de que Aeon 13 no aparezca demuestra que debía
pertenecer a otro Círculo.
Así se llega
a un sistema peculiar:
si aparece,
es una pista.
Si no
aparece, también es una pista.
Si coincide,
confirma.
Si falta,
también confirma.
Este tipo de
razonamiento tiene un problema lógico muy serio:
no existe
ningún resultado capaz de demostrar que la hipótesis es incorrecta.
Y una
afirmación que convierte cualquier resultado en confirmación termina funcionando
como un sistema cerrado de creencias, no como una demostración.
SI LO ACEPTÁS, CONFIRMÁS; SI
LO RECHAZÁS, TAMBIÉN
Este
mecanismo aparece abiertamente cuando el folleto explica por qué muchas
personas no reconocen a Michael.
Según el
documento, los Tres Círculos actuarían como filtros de conciencia y la mayoría
de quienes permanecen en un Círculo anterior nunca reconocen al Maestro del
siguiente.
La
estructura argumentativa queda entonces así:
Si una
persona reconoce a Michael, ha superado el filtro.
Si no
reconoce a Michael, su rechazo demuestra que quedó atrapada en el círculo
anterior.
Otra vez
sucede lo mismo.
No existe
posibilidad de refutación.
Aceptar
confirma la teoría.
Rechazarla
también confirma la teoría.
Si Michael es realmente el mismo Arcángel Miguel reconocido por distintas tradiciones religiosas, resulta legítimo preguntar por qué su misión contemporánea parece desarrollarse casi exclusivamente dentro del pequeño universo de las organizaciones gnósticas derivadas de Samael. ¿Por qué necesita convencer a quienes ya conocen el Boletín 55, los círculos y a Lakhsmi, en lugar de dirigirse con igual claridad a los millones de creyentes que reconocen a Miguel fuera de ese sistema? Una identidad de alcance cósmico parece terminar necesitando un público extraordinariamente específico.
COMO LO PLANTEA PARECE MAS UNA GUERRA DE GRUPOS, QUE ALGO PROPIO DE UN SER DE LUZ.
EL LO SABE NO LO DICE Y EL QUE LO DICE NO LO SABE.
“100% FIELES”... PERO
INTERPRETANDO LO QUE NO ENCAJA
La
Asociación Cultural Gnóstica Samael-Lakhsmi afirma ser:
“100% fieles
a la doctrina”
dejada por
Samael y Lakhsmi.
Esta
afirmación merece compararse con lo que acabamos de ver.
Samael dice
que Michael no tiene cuerpo físico.
Se construye
una explicación para que pueda tenerlo.
Samael habla
en Guadalajara de sus otros hermanos sin vehículo físico.
Se redefine
a quiénes se estaba refiriendo.
Lakhsmi no
nombra a Ricardo Agesta en el Boletín 55.
Se sostiene
que el nombre está escondido.
Lakhsmi no
dice públicamente que Agesta será su sucesor.
Se explica
que justamente por eso dejó códigos.
El Tercer
Círculo comienza en 2014.
Pero
posteriormente se afirma que realizaba misiones desde 2007.
La pregunta
inevitable es:
¿Dónde
termina la fidelidad a Samael y Lakhsmi y dónde comienza la reinterpretación
necesaria para legitimar al nuevo dirigente?
LA BIOGRAFÍA EXTRAORDINARIA
La
cronología dedicada a Ricardo Agesta merece también una lectura detenida.
No se limita
a enumerar viajes.
Determinado
viaje a México aparece relacionado con el enlace de la Gnosis con los misterios
de la sexta subraza.
Francia e
Inglaterra aparecen asociadas a la quinta subraza.
Grecia e
Italia, a la cuarta.
Luego
aparecen la encarnación del Logos, nuevas develaciones de maestros, templos y
misiones internacionales.
El problema
no consiste en prohibir a alguien creer estas cosas.
Consiste en
preguntarse:
¿cómo se
verifican?
¿Cómo
podemos comprobar que un viaje turístico o misional “enlazó” espiritualmente
una subraza?
¿Qué
indicador externo permite saber que aquello ocurrió?
¿Qué
observador independiente podría comprobarlo?
¿Puede
existir algún resultado mediante el cual se concluya que el supuesto enlace no
ocurrió?
Sin esas
respuestas, estamos nuevamente frente a afirmaciones extraordinarias
incorporadas a una biografía como si fueran acontecimientos objetivamente
constatables.
LA TRANSPARENCIA QUE SE
DECLARA, PERO NO SE DEMUESTRA
También
resulta interesante la sección económica.
El documento
afirma que la administración financiera es descentralizada, que no se envía
dinero a una sede central, que las construcciones se financian mediante
donaciones voluntarias y que durante las obras existe “total transparencia”
respecto de los gastos.
Sin embargo,
dentro de este documento no se presenta:
un balance;
un estado
contable;
un monto de
ingresos;
un detalle
de egresos;
una lista de
donaciones;
el costo de
los templos;
ni
documentación bancaria.
Por lo
tanto, el folleto demuestra que la organización afirma ser transparente.
No demuestra
financieramente esa transparencia.
Y son dos
cosas diferentes.
EL VERDADERO PROBLEMA: UN
SISTEMA DE AUTOCONFIRMACIÓN
Cuando se
observa el conjunto aparece un patrón.
Primero
surge la conclusión:
Ricardo
Agesta es Michael.
Después se
relee el pasado.
Los viajes
adquieren un nuevo significado.
Los
boletines contienen códigos.
Las
coincidencias se convierten en señales.
Las
ausencias se convierten en señales.
Las
contradicciones requieren interpretaciones más complejas.
Los
acontecimientos anteriores a 2014 pasan a formar parte de un Tercer Círculo
que, según el propio documento, todavía no había comenzado.
Y cuando
alguien no acepta la nueva revelación, su rechazo también es convertido en
evidencia de que la revelación es correcta.
Ese es el
verdadero problema.
No faltan
explicaciones.
Sobran
explicaciones capaces de acomodarse a cualquier resultado.
MICHAEL EXPLICADO POR MICHAEL
La pregunta
finalmente puede formularse de manera mucho más sencilla.
¿Cuál sería
la prueba independiente de que Ricardo Agesta es Michael?
No una
interpretación de Ricardo Agesta.
No un libro
escrito por Ricardo Agesta.
No una
organización que reconoce a Ricardo Agesta.
No una
coincidencia interpretada después.
No un
boletín en el que su nombre no aparece.
No una
profecía bíblica que habla de Miguel pero no de Agesta.
No una
declaración general de Lakhsmi reinterpretada años después.
Una prueba
independiente.
Ese es el
elemento que todavía falta.
Porque,
cuando el supuesto destinatario del mensaje es también quien descubre el
código, explica el código y finalmente demuestra mediante ese código que el
destinatario era él, no tenemos una cadena independiente de corroboraciones.
Tenemos un
círculo.
Y quizá por
eso el título más preciso no sea La develación de Michael.
Tal vez sea:
Michael explicado por Michael.
CONCLUSIÓN
El documento
Una introducción al Tercer Círculo pretendía resolver las dudas sobre la
identidad y misión de Ricardo Agesta.
Paradójicamente,
termina ofreciendo material para formular preguntas todavía mayores.
Sitúa el
comienzo del Tercer Círculo en 2014 y después lo hace actuar desde 2007.
Reproduce a
Samael afirmando que Michael no tenía cuerpo físico y posteriormente construye
una cronología de reencarnación y encarnación para Ricardo Agesta.
Reproduce Guadalajara
1976 y redefine posteriormente quiénes serían los “otros hermanos” mencionados
por Samael.
Convierte el
Boletín 55, dirigido al Pueblo Gnóstico y sin ninguna referencia explícita a
Ricardo Agesta, en una supuesta encomienda personal cifrada.
Y el método
mediante el cual se llega a esa conclusión es explicado fundamentalmente por la
misma persona que resulta beneficiada por ella.
Por eso el
problema no necesita adjetivos.
No hace
falta hablar de “mitomanía”.
No hace
falta llamar mentiroso a nadie.
Basta
colocar página contra página, fecha contra fecha y documento original contra
interpretación posterior.
Cuando eso
se hace, aparece una pregunta que ninguna cantidad de símbolos puede
reemplazar:
¿Dónde está la prueba independiente de que Ricardo Agesta
es Michael?
Mientras esa
prueba no aparezca, lo que existe documentalmente no es una designación
inequívoca de Lakhsmi ni una declaración explícita de Samael.
Lo que
existe es una interpretación.
Y una interpretación realizada, finalmente, por el propio interesado







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