¡Golpead y se os abrirá! "Los OJOS"

11 de octubre de 2026

LA ENTRADA DEL AÑO, EL QUE VA A LOS CONGRESOS NO ENTENDIO NADA

 

 LA CARTA DEL RESTAURADOR: EL DOCUMENTO QUE NO NOMBRA A LAKHSMI Y SOBRE EL QUE SE CONSTRUYÓ UNA RESTAURACIÓN

Aquí hay un gran problema; Es que toda la gente; Se basa en los que SE DICE, REPITEN COMO LOROS . Entonces Le meten gato por liebre.
 Entonces la gente repite y repite lo que dicen Y nadie ha leído Y así un pueblo fácil de engañar.

 Porque nadie vio y se basan del dicen que dijo y mas  que dicen que dijeron o lo que dicen en un sermón o conferencia.

Entonces nadie lee, las cartas de restaurador Nadie se la cuestiona; Entonces es fácil de engañar a un pueblo

LA GENTE NO ESTUDIA A SAMAEL, NI SU FORMA DE ESCRIBIR, LA CUAL DISTA DE LA FAMOSA CARTA,
SI LA PERITAN DA FALSA.




Una investigación documental sobre una fotocopia, una designación que no aparece escrita y una historia institucional que comenzó a consolidarse muchos años después

Durante décadas se ha repetido dentro de determinadas ramas del movimiento gnóstico que el V.M. Samael Aun Weor habría anunciado la aparición de un “Gran Restaurador”, y que ese hombre habría sido Teófilo Bustos García, posteriormente conocido como V.M. Lakhsmi.

A partir de esa interpretación se desarrolló todo un relato histórico: Lakhsmi habría recibido una misión directamente de Samael; habría comenzado la restauración de la Iglesia; de esa restauración habrían surgido nuevas estructuras internacionales, consejos, sacerdotes instructores y autoridades; y algunas organizaciones actuales continúan reivindicando, directa o indirectamente, aquella cadena de legitimidad.

Sin embargo, cuando dejamos a un lado lo que se contó posteriormente y examinamos el documento que supuestamente origina toda esa historia, aparece una situación muy diferente.

La denominada Carta del Restaurador no es hoy presentada públicamente mediante un original firmado.

Lo que existe y circula es una fotocopia extremadamente degradada de tres páginas, titulada Gran Memorandum de Alerta.

Y lo primero que surge de su lectura es tan elemental como decisivo:

en ninguna de esas tres páginas se nombra a Teófilo Bustos.

Tampoco aparece Lakhsmi.

Tampoco aparece Lumen de Lumine.

Tampoco se ordena crear la Iglesia Gnóstica Cristiana Universal Samael Aun Weor.

Tampoco se establece la IGCA CEI.

Tampoco aparecen los doce Sacerdotes Instructores.

Tampoco se establece ninguna futura sucesión de “Restauradores”.

Entonces corresponde formular la pregunta desde el principio:

¿Qué dice realmente esta carta y qué se le hizo decir?


 posteriormente?


LO QUE HOY SE PRESENTA COMO “ORIGINAL” ES UNA FOTOCOPIA

Las tres hojas que hemos examinado llevan membrete de la Secretaría General de México y el título “Gran Memorandum de Alerta”.

Al final de la tercera página aparece una fecha:

27 de mayo de 1976, México D.F.

Y debajo aparece reproducida una firma atribuida a Samael Aun Weor.

Pero el problema físico es evidente.

Lo que puede observarse actualmente no es un documento mecanografiado original con una firma trazada en tinta. Es una reproducción fotográfica o fotocopiada, además muy deteriorada.

La firma forma parte de esa reproducción.

Los sellos azules que posteriormente aparecen sobre algunas copias no resuelven el problema. Un sello colocado sobre una fotocopia demuestra, como máximo, que alguien selló esa copia.

No demuestra:

quién mecanografió el texto original;

quién realizó la firma original;

cuándo se produjo físicamente el documento;

ni si el texto que vemos actualmente corresponde íntegramente a una supuesta pieza de 1976.

Este problema ya había sido planteado públicamente muchos años atrás.

LA SEDE DE MEXICO DICE QUE DE ALLI JAMAS SALIO, Y ES DESCONOCIDA EN TODO EL MUNDO SOLO EN LATINOAMERICA, SE HABLA DE ESTO.



El 9 de marzo de 2011, La Voz del Pueblo Gnóstico publicó testimonios de antiguos integrantes que afirmaban haber conocido únicamente una fotocopia de la llamada Carta del Restaurador y reclamaban que se exhibiera el original. Uno de esos testimonios señalaba además que aquella carta no estaba dirigida nominalmente a Lakhsmi. Pueblo Gnóstico Arg

En agosto de 2012, el mismo blog volvió a publicar documentación relacionada con las cartas colombianas atribuidas a Lakhsmi y formuló una pregunta especialmente relevante: si en la sede podían exhibirse otras cartas originales atribuidas a Samael, ¿por qué no se exhibía también el original de la Carta del Restaurador? Pueblo Gnóstico Arg

Más de una década después, la pregunta continúa vigente.


LA CARTA NO DICE QUE LAKHSMI SEA EL RESTAURADOR

Este es probablemente el punto más importante de toda la investigación.

En las tres páginas conocidas no aparece:

“Teófilo Bustos”.

No aparece:

“Lakhsmi”.

No aparece:

“Laksmi Daimon”.

No aparece:

“el Restaurador será Teófilo Bustos”.

No aparece ninguna fórmula equivalente.

Lo que el documento anuncia es la futura existencia de un “gran restaurador de la Iglesia”.

Después ofrece una serie de características, símbolos y circunstancias mediante las cuales ese personaje podría supuestamente ser reconocido.

Pero no da su nombre.

Por lo tanto, documentalmente debemos distinguir dos afirmaciones completamente diferentes:

El documento habla de un futuro Restaurador.

Eso sí aparece.

Ese Restaurador era Teófilo Bustos/Lakhsmi.

Eso no aparece escrito.

La segunda afirmación es una interpretación posterior.

Y sobre esa diferencia se construyó posteriormente una enorme estructura institucional.


TAMPOCO APARECE LUMEN DE LUMINE



En el documento tampoco encontramos ninguna referencia a que el futuro Restaurador deba instalarse o actuar desde Lumen de Lumine.

No aparece la expresión.

No aparece un monasterio determinado.

No aparece Venezuela como sede futura de la restauración.

No aparece que Samael entregue a Teófilo una misión para crear monasterios internacionales.

Todo eso pertenece a acontecimientos y relatos posteriores.

Por tanto, tampoco puede utilizarse directamente esta carta como prueba documental de que Lumen de Lumine hubiera sido previamente elegido por Samael como centro de una futura restauración.


TAMPOCO ORDENA CREAR UNA NUEVA IGLESIA

Hay otro silencio especialmente significativo.

La Carta del Restaurador no ordena crear la Iglesia Gnóstica Cristiana Universal Samael Aun Weor.

No ordena abandonar la Iglesia Gnóstica Cristiana Universal existente.

No declara inválida aquella institución.

No autoriza un cisma.

No establece un nuevo cuerpo episcopal.

No establece una nueva personalidad jurídica.

No dice que Teófilo Bustos deba fundar otra organización que posteriormente sustituya a la Iglesia anterior.

Y esto resulta fundamental porque la propia historia institucional muestra que Teófilo Bustos terminó integrando un proceso de separación.

Una publicación de la Santa Iglesia Gnóstica Cristiana Universal de Venezuela relata que durante los años 1984-1985 Teófilo Bustos García, Rodolfo Rincón Vásquez y Carlos Teodosio Mora se separaron del Patriarcado II. El mismo documento afirma que posteriormente, en 1994, otro grupo creó una nueva institución denominada Iglesia Gnóstica Cristiana Universal Samael Aun Weor de Venezuela, dirigida espiritualmente por Lakhsmi. Scribd

Y aquí aparece un dato que no puede pasar inadvertido:

la Iglesia de la cual se produjo la separación no desapareció.

La propia institución venezolana afirma que continúa existiendo y manteniendo su organización. Scribd

Entonces hay una pregunta histórica elemental.

¿QUÉ HABÍA QUE RESTAURAR?

Si la Iglesia Gnóstica Cristiana Universal continuaba funcionando, ¿qué significaba exactamente “restaurarla”?

Una cosa es restaurar una institución extinguida.

Otra muy diferente es separarse de una institución que continúa funcionando y posteriormente crear otra organización.

La propia literatura de Lakhsmi de 2003 presenta posteriormente el proceso como “Restauración de la Iglesia” y describe una obra institucional de gran alcance. Scribd

Pero eso nos lleva nuevamente al problema documental:

¿qué documento de Samael autorizaba específicamente esa restauración mediante una organización nueva?

La Carta del Restaurador conocida no lo dice.




EL EXTRAÑO PROBLEMA DE MAYO DE 1976

El contenido del Memorándum se construye alrededor de un conflicto real que existía dentro del movimiento gnóstico.

Se menciona la confrontación entre Gargha Kuichines, Julio Medina Vizcaíno, y Rabolú, Joaquín Amórtegui Valbuena.

Según la Carta del Restaurador, Samael habría consultado internamente cuál sería el resultado del conflicto y habría recibido una respuesta negativa: aquellos dirigentes terminarían destruyendo su obra, razón por la cual existiría ya un futuro Restaurador.

Pero cuando comparamos esa narración con los documentos públicos de Samael de esas mismas semanas aparece una tensión cronológica difícil de ignorar.

El 13 de mayo de 1976, Samael había emitido un manifiesto cuyo objetivo era precisamente conseguir un armisticio.

Y el 1.º de junio de 1976, solamente unos días después de la fecha atribuida al Memorándum, publicó otro manifiesto explicando nuevamente que su objetivo era conseguir:

“un Armisticio entre las fuerzas que encabezan los muy Venerables Maestros Rabolú y Gargha Cuichines”. Gnosis 2002

El documento insiste además en preparar conversaciones de paz y reconciliación.

La secuencia resulta entonces extraordinariamente llamativa:

13 de mayo: búsqueda pública de reconciliación.

27 de mayo, según la Carta del Restaurador: Samael habría recibido una revelación según la cual ambos terminarían destruyendo su obra y existiría otro Restaurador preparado.

1.º de junio: públicamente vuelve a tratar a ambos como Venerables Maestros y continúa impulsando el armisticio.

 Alguien podría sostener que Samael continuó intentando públicamente una reconciliación aun después de haber recibido una supuesta revelación privada. IMPOSIBLE!!!

Pero sí constituye una CLARA contradicción histórica , que quienes defienden la autenticidad del Memorándum deben explicar.


GUADALAJARA 1976: ¿POR QUÉ NADIE PRESENTÓ AL RESTAURADOR?



Meses después se celebró el Congreso Gnóstico Internacional de Guadalajara.

Samael estaba allí.

Rabolú estaba dentro del movimiento.

Gargha Kuichines seguía formando parte de aquella historia.

Había autoridades internacionales, conferencistas y representantes.

Se discutieron cuestiones de doctrina, organización, sacerdocio, liturgia y futuro del movimiento.

Sin embargo, según la revisión completa de las grabaciones conservadas del Congreso realizada por personas que participaron posteriormente de esta investigación, en ningún momento Samael anuncia la existencia de un futuro Restaurador ni presenta a Teófilo Bustos como tal.

No existe una grabación conocida donde Samael diga:

“Teófilo Bustos será quien restaurará la Iglesia”.

No existe una proclamación pública.

No existe una entrega pública de la carta.

No existe una presentación especial ante las autoridades reunidas.

La presencia de Teófilo en aquel Congreso, por sí misma, demuestra solamente eso: que estuvo presente.

No demuestra una condición extraordinaria.

Si realmente en mayo de 1976 Samael había recibido una revelación trascendental acerca del futuro de toda la Iglesia, Guadalajara habría sido una oportunidad extraordinaria para comunicarlo.

Sin embargo, en el material conocido, no ocurre.


UNA CARTA SUPUESTAMENTE UNIVERSAL QUE NO DEJÓ UNA HUELLA UNIVERSAL

Aquí aparece otro problema muy serio.

Para mediados de los años setenta, la enseñanza de Samael ya había superado ampliamente el ámbito local colombiano.

Existían estudiantes, misioneros, centros y organizaciones gnósticas en distintos países.

El propio Congreso de La Grita de 1995 muestra posteriormente la magnitud internacional alcanzada por esas estructuras: participaron delegaciones de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, España, Estados Unidos, Francia, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. Scribd

Sin embargo, la denominada Carta del Restaurador no aparece con una cadena internacional comparable a la de otros documentos públicos de Samael.

No tenemos públicamente copias independientes conservadas desde 1976 en numerosas ramas internacionales.

No encontramos que distintas organizaciones gnósticas ajenas posteriormente a la línea Lakhsmi conservaran el mismo documento como una disposición fundamental del fundador.

No existe una distribución internacional claramente documentada semejante a los manifiestos.

Eso genera otra pregunta básica:

Si esta carta debía resolver el futuro de toda la Iglesia, ¿por qué buena parte del movimiento gnóstico internacional jamás la conoció como documento fundamental?




Una disposición universal debería dejar una huella documental universal o, al menos, ampliamente distribuida.

La Carta del Restaurador no presenta hoy esa trazabilidad.


EL PROBLEMA DE LA FECHA Y DE LAS FOTOCOPIAS ANTIGUAS

El nuevo testimonio que será dado a conocer públicamente introduce otro elemento.

La persona que habla afirma haber conocido una versión de esa documentación circulando mediante fotocopias en Colombia antes de que la versión actualmente conocida adquiriera su forma posterior.

Según su relato, copias similares se distribuían por santuarios y centros gnósticos como material informativo.

Después, siempre según ese testimonio, el documento habría sido objeto de adaptaciones.

La persona afirma haber participado directamente en ellas.

Incluso explica un procedimiento material: trabajar con fragmentos de distintas fotocopias, incorporar textos, disponerlos sobre otra hoja y volver a fotocopiar el conjunto hasta obtener una reproducción aparentemente uniforme.

También afirma que se incorporó de ese modo una firma atribuida a Samael.

Esta declaración todavía debe entenderse correctamente.

No estamos presentándola como un peritaje judicial.

Estamos presentándola como lo que es:

el testimonio grabado de una persona que afirma haber participado directamente en el procedimiento.

El audio será divulgado para que cada lector pueda escucharlo íntegramente.


“HICIMOS UNA ADAPTACIÓN”

La importancia del nuevo audio reside justamente en que no se trata solamente de alguien diciendo:

“creo que era falsa”.

La persona describe su propia participación.

Habla de una adaptación.

Habla de incorporar elementos.

Habla del montaje mediante fotocopias.

Habla de una firma atribuida a Samael incorporada desde otra reproducción.

Y explica el motivo que, según él, existía entonces:

crear un aval que permitiera sostener la misión internacional de Teófilo.

Si esta declaración resulta verdadera, cambia completamente la naturaleza del problema.

Ya no estaríamos discutiendo solamente por qué no aparece el original.

Estaríamos preguntándonos si el original de la versión posteriormente difundida existió alguna vez como documento escrito y firmado de esa manera por Samael.


LA QUEMA DEL ARCHIVO

El mismo testimonio afirma además que años después se produjo la destrucción de parte del archivo del Lumen.

La persona relata haber tenido acceso directo a ese archivo durante su etapa de trabajo institucional y haberlo organizado personalmente.

Posteriormente, asegura haber presenciado su quema.

Existen además referencias a otros antiguos estudiantes que afirman haber presenciado aquel episodio, aunque algunos prefieren preservar públicamente su identidad.

Hasta que cada uno de esos testimonios sea documentado y publicado, deben distinguirse claramente de una prueba pericial.

Pero nuevamente aparece una pregunta:

si existió un documento original tan decisivo para la legitimidad institucional, ¿dónde quedó?


EL DIEZMO: UNA CONTRADICCIÓN DOCTRINAL QUE MERECE ATENCIÓN

La Carta del Restaurador contiene además un pasaje particularmente severo.

Según el texto, quienes no entreguen el diezmo a la Iglesia serían considerados “ladrones, robadores y traidores con el Cristo”.

Sin embargo, existe una declaración atribuida a Samael en una versión temprana de El Matrimonio Perfecto donde critica precisamente la comercialización religiosa y sostiene que Cristo:

no cobró por los bautizos ni cobró diezmos y primicias. Samael Aun Weor Libros

Eso merece ser examinado cuidadosamente.

No sería correcto afirmar que Samael jamás habló del diezmo. Existen referencias bíblicas al diezmo en su obra.

Pero una cosa es mencionar o interpretar el diezmo bíblico.

Otra muy diferente es convertir su pago a una institución en obligación bajo la acusación de ser “ladrón” o “traidor con Cristo”.

Es una tensión doctrinal concreta entre el lenguaje del Memorándum y afirmaciones anteriores atribuidas al propio Samael.


LO QUE NO DEBEMOS UTILIZAR COMO ARGUMENTO

También es necesario ser honestos intelectualmente.

No todo lo extraño demuestra falsificación.

Samael habló extensamente del bautismo.

También utilizó un lenguaje institucional severo y exigió obediencia en determinados documentos.

Además relató experiencias místicas, viajes astrales, samadhi y comunicaciones internas.

Por eso esos elementos no deben utilizarse como prueba de que la carta sea falsa.

Hay suficientes problemas documentales fuertes como para no necesitar argumentos débiles.




1990: SE DICE QUE COMIENZA LA RESTAURACIÓN, PERO ¿CUÁNDO APARECE EL RESTAURADOR?

Las fuentes posteriores vinculadas a Lakhsmi fijan 1990 como una fecha decisiva para el comienzo de su misión restauradora.

Pero hasta ahora no hemos encontrado un acto contemporáneo fechado en 1990 donde Teófilo Bustos se presente públicamente ante el pueblo gnóstico como:

“el Restaurador anunciado por Samael”.

Un testigo presencial del Congreso realizado en Argentina en 1990 afirma que allí no se produjo semejante proclamación y que tampoco se exhibió públicamente la supuesta Carta del Restaurador.

Esto merece atención porque, si 1990 era precisamente el momento de iniciar públicamente la restauración, un Congreso internacional constituía una oportunidad natural para decir:

Aquí está el documento.

Aquí está el original.

Aquí está la firma.

Aquí está la persona nombrada.

Sin embargo, no tenemos documentado un acto de esa naturaleza.


LA GRITA 1995: UN CONGRESO DECISIVO DONDE TAMPOCO APARECE “EL RESTAURADOR”

El Congreso Gnóstico Internacional de La Grita de agosto de 1995 posee unos Anales extensos.

Allí encontramos:

la inauguración dirigida por Lakhsmi;

presentación de liturgia;

manuales;

estructura institucional;

creación de sede internacional;

organización de misioneros;

Sacerdotes Instructores;

comisiones de trabajo del Lumen de Lumine;

y delegaciones internacionales. Scribd

Los propios Anales dicen que las instituciones participantes trabajaban “bajo la guiatura del V.M. Lakhsmi”. Scribd

Pero eso es justamente lo interesante.

En aquel momento Lakhsmi ya era claramente la máxima referencia espiritual del grupo.

Se reorganizaba internacionalmente la institución.

Se designaban autoridades.

Se establecía una sede.

Y, sin embargo, en los Anales revisados no encontramos que el fundamento de todo aquello sea presentado mediante la Carta del Restaurador ni una proclamación explícita de Lakhsmi como el personaje profetizado en 1976.

La ausencia resulta especialmente llamativa porque La Grita habría sido otro escenario perfecto para demostrarlo.


REPÚBLICA DOMINICANA: APARECE LA RESTAURACIÓN ANTES DEL TÍTULO “RESTAURADOR”

Aquí debemos hacer una precisión histórica.

La idea de restauración no comenzó recién en 2000.

A finales de la década de 1990 Lakhsmi ya hablaba públicamente de restaurar la Iglesia y presentaba su misión en esos términos.

Por eso hay que distinguir dos cosas:

estar realizando una restauración

y

ser “EL RESTAURADOR” anunciado personalmente por Samael.

No son afirmaciones idénticas.

La primera describe una actividad.

La segunda atribuye una identidad profética y una autoridad derivada directamente del fundador.

La cuestión histórica consiste precisamente en determinar cuándo aparece ese segundo nivel.


FEBRERO DE 2000: “HABLA EL RESTAURADOR”

Aquí sí encontramos un salto documental claro.

Entre el 2 y el 4 de febrero del año 2000 se celebra una convivencia cuyo material lleva como título:

HABLA EL RESTAURADOR

y aparece atribuido a V.M. Lakhsmi. Scribd

En el sermón del 2 de febrero, Lakhsmi afirma que estaba entregando a la Directiva y al Pueblo Gnóstico una misión que, según él, Samael le había encomendado años antes. Scribd

La cronología bibliográfica de su propia producción registra posteriormente Habla el Restaurador como obra publicada y ubica en 2003 La Iglesia Restaurada. Scribd

En 2003 la narrativa ya aparece plenamente consolidada: la obra institucional de Lakhsmi es presentada explícitamente como “Restauración de la Iglesia”. Scribd

Por eso la cronología que surge de los documentos merece ser observada cuidadosamente:

en 1995 tenemos al guía espiritual de una estructura internacional;

posteriormente tenemos al hombre que dice estar realizando una restauración;

en febrero de 2000 aparece ya públicamente “Habla el Restaurador”;

y en 2003 encontramos La Iglesia Restaurada como relato sistematizado de todo el proceso.

La identificación va adquiriendo forma progresivamente.


¿POR QUÉ NO SE EXHIBIÓ EL ORIGINAL CUANDO MÁS NECESARIO ERA?

Esta pregunta atraviesa toda la historia.

Si el documento existía en 1976:

¿por qué no fue presentado claramente en Guadalajara?

Si debía manifestarse alrededor de 1990:

¿por qué no fue mostrado públicamente en el Congreso argentino?

Si en 1995 se estaba reorganizando internacionalmente la institución:

¿por qué los Anales de La Grita no lo establecen como fundamento central?

Si a finales de los noventa ya se hablaba abiertamente de restauración:

¿dónde estaba el original?

Y cuando finalmente aparece públicamente el título “El Restaurador” alrededor del año 2000:

¿por qué sigue presentándose una fotocopia?




LA IGLESIA ORIGINAL NO DESAPARECIÓ

Esta cuestión merece capítulo aparte.

La institución de la cual se produjo la separación continuó existiendo.

Una publicación de la Iglesia Gnóstica Cristiana Universal venezolana afirma expresamente que, después de las separaciones ocurridas durante los años ochenta y noventa, la Santa Iglesia Gnóstica Cristiana Universal de Venezuela “continúa y permanece”, manteniendo su propia estructura organizativa. Scribd

Incluso distingue expresamente aquella Iglesia de la institución denominada Iglesia Gnóstica Cristiana Universal Samael Aun Weor de Venezuela, fundada posteriormente y guiada espiritualmente por Lakhsmi. Scribd

Entonces nuevamente debemos preguntar:

¿RESTAURACIÓN O NUEVA RAMA INSTITUCIONAL?

Porque si la institución anterior sigue existiendo, no podemos simplemente dar por sentado que quien se separa y crea otra organización se convierte automáticamente en la restauración legítima de la primera.

Eso necesita una autoridad que lo justifique.

Y la autoridad invocada vuelve a ser Samael.

¿Dónde está entonces su mandato explícito?

Volvemos a la Carta del Restaurador.

Y la carta no nombra a Lakhsmi.


EXISTE ADEMÁS UN ANTECEDENTE SOBRE OTRA FIRMA ATRIBUIDA A SAMAEL

A esta investigación también llegó documentación certificada referida a un episodio venezolano de 1980.

Según esa documentación, el entonces Cuerpo Técnico de Policía Judicial habría realizado un estudio sobre una firma atribuida a Samael en documentación relacionada con la creación de una Iglesia Gnóstica Cristiana Universal venezolana.

El informe citado concluye que la firma cuestionada no habría sido producida por la misma persona cuya escritura auténtica se suministró para comparación.

El material identifica un expediente y menciona técnicos policiales responsables del análisis.

Existe además referencia a una intervención de INTERPOL Caracas relacionada con los movimientos de Samael.

 Son antecedentes y su existencia merece atención, especialmente porque demuestra que las discusiones sobre documentos y firmas atribuidas a Samael no comenzaron con la Carta del Restaurador.


EL PROBLEMA NO TERMINA CON LAKHSMI

Todo esto adquiere todavía mayor importancia cuando organizaciones y autoridades posteriores sostienen su legitimidad como continuadores de aquella restauración.

No se está afirmando que esas personas hayan participado en ninguna manipulación documental.

Ese sería otro asunto y requeriría otras pruebas.

El problema es mucho más sencillo.

Si una autoridad actual afirma:

“somos continuadores de la Restauración iniciada por Lakhsmi”,

entonces debemos preguntar cuál fue el fundamento de la autoridad de Lakhsmi para realizarla.

Si la respuesta es:

“Samael lo nombró mediante la Carta del Restaurador”,

entonces necesitamos demostrar esa carta.

Porque una cadena sucesoria no puede adquirir retroactivamente una legitimidad documental que su primer eslabón no pueda demostrar.




NADIE PUEDE HEREDAR MÁS AUTORIDAD DOCUMENTAL DE LA QUE RECIBIÓ SU ANTECESOR

Éste es probablemente el problema más sencillo de explicar.

Si A supuestamente recibió autoridad de B,

y después A transmite esa autoridad a C,

y C a D,

y D a E,

toda la cadena depende de que A hubiera recibido realmente esa autoridad de B.

Si el documento utilizado para demostrar aquella primera transmisión resulta inexistente, manipulado o incapaz de identificar al supuesto beneficiario, todas las transmisiones posteriores necesitarán encontrar otro fundamento.

Eso no elimina automáticamente una organización.

No elimina las creencias de sus miembros.

No prohíbe a nadie continuar enseñando aquello que considere verdadero.

Pero sí obliga a separar:

autoridad espiritual creída

de

autoridad histórica documentalmente demostrada.


EL DOCUMENTO DICE MENOS DE LO QUE SE LE ATRIBUYÓ

Después de revisar las tres páginas, puede establecerse con seguridad algo extremadamente importante.

La carta habla de:

un futuro Restaurador;

problemas institucionales;

un personaje de carácter fuerte;

determinadas circunstancias personales;

una referencia al número 199;

un período posterior relacionado con 1990;

bautismo;

diezmos;

y apoyo económico a aquel futuro personaje.

Pero no dice:

que sea Teófilo Bustos;

que sea Lakhsmi;

que deba fundarse Lumen de Lumine;

que deba fundarse la Iglesia Gnóstica Cristiana Universal Samael Aun Weor;

que deba producirse un cisma;

que exista una IGCA CEI;

que deban nombrarse doce Sacerdotes Instructores;

que exista una sucesión futura de Restauradores;

ni que alguna autoridad actual sea heredera de esa supuesta misión.

Esas afirmaciones fueron construidas posteriormente alrededor del documento.


UNA PROFECÍA IDENTIFICADA DESPUÉS DE LOS HECHOS

Existe además un problema metodológico.

La carta no dice anticipadamente:

“el Restaurador se llama Teófilo Bustos”.

En cambio, proporciona pistas.

Después, años más tarde, se toman hechos de la biografía de Teófilo y se los utiliza para demostrar que las pistas hablaban de él.

Eso es una identificación retrospectiva.

Y para que una predicción retrospectiva tenga fuerza histórica hay que demostrar algo indispensable:

que el documento que contenía esas pistas existía íntegramente antes de que ocurrieran los acontecimientos utilizados posteriormente para interpretarlo.

Sin una copia contemporánea independiente y sin el original, esa comprobación resulta extremadamente difícil.


EL AUDIO QUE SERÁ PUBLICADO

A todo este conjunto documental se agrega ahora un elemento que hasta hoy no había sido puesto públicamente a disposición.

Un antiguo integrante del círculo interno y de la administración documental de aquella época relata en una grabación cómo, según él, fue confeccionada la versión posterior de la llamada Carta del Restaurador.

Afirma haber participado.

Explica el procedimiento.

Describe las fotocopias.

Describe los recortes.

Describe las adaptaciones.

Habla de la incorporación de una firma atribuida a Samael.

Explica para qué se habría hecho.

Y relata posteriormente la destrucción del archivo.

No adelantaremos aquí la identidad.

El audio será publicado.

Es preferible que el lector escuche la voz, las explicaciones, las vacilaciones y el contexto completo antes de sacar conclusiones.

Después cada persona podrá preguntarse:

¿es creíble?

¿coincide con los documentos?

¿explica por qué nunca apareció el original?

¿explica las irregularidades cronológicas?

¿explica por qué Teófilo no aparece nombrado?

¿explica por qué la identidad del Restaurador se consolidó públicamente muchos años después?


NO PEDIMOS QUE NADIE CREA

Ése sería exactamente el error que estamos cuestionando.

No pedimos que nadie cambie una creencia por otra.

Pedimos documentos.

Si existe el original de la Carta del Restaurador:

que se exhiba.

Si existe una cadena de custodia desde 1976:

que se publique.

Si existe una carta contemporánea donde Samael diga que Teófilo Bustos es el Restaurador:

que se muestre.

Si existen copias independientes conservadas desde 1976 en distintos países:

que aparezcan.

Si existe una grabación de Samael anunciándolo:

que se publique.

Si existe un documento donde ordena fundar la Iglesia Gnóstica Cristiana Universal Samael Aun Weor:

que se presente.

Si existe un mandato donde declara que la Iglesia anterior perdió legitimidad:

que se exhiba.

No debería existir ningún inconveniente.

Después de todo, si toda una estructura histórica depende de esos documentos, mostrarlos debería resolver inmediatamente la discusión.


LA PREGUNTA FINAL

Durante décadas se preguntó:

¿Quién continúa al Restaurador?

Tal vez ésa no sea todavía la pregunta correcta.

Antes debemos saber:

¿QUIÉN DEMUESTRA QUE SAMAEL NOMBRÓ A TEÓFILO BUSTOS COMO RESTAURADOR?

Porque la fotocopia que conocemos no lo dice.

La Iglesia anterior continuó existiendo.

Los documentos públicos de 1976 no lo proclaman.

Las grabaciones conocidas de Guadalajara no lo presentan.

Los Anales de La Grita de 1995 muestran a Lakhsmi como guía espiritual, pero no utilizan aquella carta para demostrar que fuera el Restaurador anunciado. Scribd

Y recién alrededor de febrero de 2000 encontramos ya consolidada públicamente una obra titulada Habla el Restaurador, mientras en 2003 aparece La Iglesia Restaurada como desarrollo sistemático de esa narrativa. Scribd

Todo esto no obliga a nadie a abandonar su fe.

Pero obliga a distinguir la fe de la historia.

La historia necesita documentos.

Y en esta historia existe uno cuya ausencia sigue siendo más elocuente que cualquier discurso:





EL ORIGINAL DE LA CARTA DEL RESTAURADOR

Hasta que aparezca, lo único que puede examinarse es una fotocopia.

Una fotocopia que anuncia un Restaurador.

Pero que, por más que se la lea, no dice que ese Restaurador sea Teófilo Bustos.

Y ahora existe además una voz que afirma conocer cómo aquella fotocopia llegó a convertirse en lo que después se presentó como fundamento de una restauración.

Ese será el próximo documento que el público podrá escuchar.


AUDIO







por si hace falta mas pruebas que opina 
HIPATIA LA HIJA DE SAMAEL





 

 

4 de octubre de 2026

IGCA CEI: CUANDO LA ENSEÑANZA SE CONVIERTE EN MERCANCÍA

 

AMPLIADA 

IGCA CEI: CUANDO LA ENSEÑANZA SE CONVIERTE EN MERCANCÍA

Toledo 2026, aportes, liturgia, Pénsums y nuevas recopilaciones: ¿cuántas veces puede venderse la misma enseñanza?







Hay momentos en los que una organización debería detenerse y preguntarse cuál es realmente su finalidad.

¿Transmitir una enseñanza?

¿Formar personas?

¿Servir a una comunidad espiritual?

¿O encontrar permanentemente una nueva manera de convertir esa misma enseñanza en un producto?

Lo que está ocurriendo alrededor de la IGCA CEI y del Congreso Internacional de Toledo 2026 merece una reflexión profunda porque ya no estamos frente a un libro aislado, una colaboración ocasional o un gasto extraordinario.

Estamos frente a una sucesión.

Aportes.

Congreso.

Inscripciones.

Viajes.

Liturgia.

Manuales.

Pénsums.

Recopilaciones.

Nuevas ediciones.

Y nuevamente dinero.

El problema no es que imprimir un libro tenga un costo.

El problema comienza cuando materiales que ya existían, que ya habían sido estudiados, distribuidos e incluso vendidos anteriormente, son reorganizados una vez más y vuelven a colocarse delante de los mismos miembros con un nuevo precio.

Y los propios documentos oficiales lo demuestran.



LOS PÉNSUMS: PAGAR PARA PODER ENSEÑAR

La nueva comunicación de la organización anuncia la “presentación de la nueva edición y revalorización” de los Pénsums de Primera, Segunda y Tercera Cámara.

Pero existe un detalle fundamental.

El comunicado reconoce expresamente que no se ha cambiado la doctrina.

Dice que la nueva edición mantiene íntegramente los fundamentos doctrinales, conserva los textos originales y solamente incorpora aclaraciones destinadas a facilitar la comprensión y aplicación de los temas. SEP-CO-53 COMUNICADO PREVENTA …

Entonces surge la primera pregunta:

¿Qué se está vendiendo como nuevo?

Porque inmediatamente después aparecen los precios.

Primera Cámara: 7 euros en preventa.

Segunda Cámara: 10 euros.

Tercera Cámara: 12 euros.

Y durante el Congreso los valores aumentan a 8, 12 y 14 euros respectivamente. SEP-CO-53 COMUNICADO PREVENTA …

Pero aquí existe algo todavía más grave desde el punto de vista institucional.

Un Pénsum no es simplemente un libro que alguien compra porque desea ampliar su biblioteca.

El Pénsum es una herramienta de enseñanza.

Es utilizado por quienes tienen la responsabilidad de impartir las materias: misioneros, instructores, sacerdotes y responsables de formación.

Es, en términos sencillos, el programa con el que se enseña.

Y la propia comunicación reconoce la función interna del material cuando señala que sería conveniente disponer de un ejemplar del Pénsum de Segunda Cámara en cada Lumisial. SEP-CO-53 COMUNICADO PREVENTA …

La situación resulta difícil de justificar:

la institución le vende al instructor el material que el instructor necesita para trabajar para la propia institución.

Es como si una escuela contratara o utilizara profesores voluntarios y luego les dijera:

“Este es el programa que deben enseñar. Ahora compren el manual para poder hacerlo.”

Y después esos mismos instructores deben utilizar ese material para formar nuevos estudiantes y contribuir al crecimiento de la organización.

¿Quién está sirviendo a quién?



AYER LOS PÉNSUMS DESARROLLADOS ERAN CUESTIONADOS. HOY SE “REVALORIZAN”

Existe además una contradicción histórica que muchos antiguos misioneros conocen perfectamente.

Durante años se cuestionaron los Pénsums desarrollados.

Se insistía en que el instructor debía estudiar directamente las obras de Samael Aun Weor, revisar sus conferencias y acudir a las fuentes originales.

Los desarrollos preparados por otras personas llegaron a ser criticados precisamente porque, según aquel criterio, podían interponerse entre el estudiante y la enseñanza original.

Pero ahora ocurre algo curioso.

Cuando esos materiales pueden imprimirse, encuadernarse y venderse, la palabra cambia.

Ya no son simplemente “Pénsums desarrollados”.

Ahora se habla de:

“REVALORIZACIÓN”.

¿Qué cambió?

¿Cambió la doctrina?

El propio comunicado dice que no.

¿Cambió la fuente?

No.

¿Apareció una nueva revelación?

No se informa ninguna.

Lo que sí apareció es una nueva edición comercial.

Y cuando una posición doctrinal cambia exactamente en el momento en que aparece la posibilidad de vender el producto que antes se cuestionaba, resulta legítimo preguntarse cuáles fueron realmente las razones del cambio.



TERCERA CÁMARA: LOS 58 BOLETINES QUE VUELVEN A COBRARSE

El caso de Tercera Cámara es todavía más significativo.

El nuevo Pénsum incluye las Normas para la apertura de Terceras Cámaras, las Reglas de Vida para el Hombre Gnóstico, el Pénsum correspondiente y, textualmente, “la fiel transcripción de los 58 Boletines entregados por el V.M. Lakhsmi Daimon”. SEP-CO-53 COMUNICADO PREVENTA …

Pero esos 58 boletines no nacieron en 2026.

No son una enseñanza nueva.

No fueron preparados especialmente para Toledo.

Durante años circularon entre los miembros.

Fueron enviados gratuitamente por correo electrónico.

Los domiciliarios debían poseerlos.

Los estudiantes los conservaron.

Los instructores los utilizaron.

Después esos mismos boletines fueron recopilados y comercializados bajo el título Cámara Hermética.

Y ahora sucede algo extraordinario:

vuelven a aparecer dentro de otro libro que vuelve a venderse.

La secuencia es sencilla:

Primero: boletines distribuidos gratuitamente.

Después: esos boletines recopilados y vendidos como Cámara Hermética.

Ahora: los mismos 58 boletines vuelven a incluirse dentro del nuevo Pénsum de Tercera Cámara y vuelven a tener precio.

¿Cuántas veces debe pagar una persona por acceder al mismo contenido?

¿En qué momento una enseñanza deja de transmitirse y comienza simplemente a reempaquetarse?



¿Y QUÉ HABÍA INDICADO SAMAEL PARA TERCERA CÁMARA?

Aquí aparece además una cuestión doctrinal.

La orientación atribuida a Samael Aun Weor para el trabajo de Tercera Cámara ponía el énfasis en sus propios materiales: los Mensajes de Navidad, las enseñanzas conservadas en conferencias y grabaciones, y fundamentalmente el trabajo relacionado con el despertar de la conciencia y la muerte psicológica.

Si aquellas eran las fuentes de estudio indicadas, la pregunta es inevitable:

¿por qué décadas después resulta indispensable crear nuevos manuales comerciales para decirle al instructor qué debe estudiar?

¿No estaban ya las fuentes?

¿No existían ya los libros?

¿No existían las conferencias?

¿No existían los Mensajes de Navidad?

Entonces, ¿qué necesidad doctrinal existe de interponer entre la enseñanza original y el estudiante una sucesión interminable de compilaciones posteriores?

Y, sobre todo:

¿por qué esas compilaciones siempre terminan teniendo precio?



“ORIENTACIONES PARA LA MUJER”: RECORTAR LIBROS EXISTENTES PARA CREAR OTRO LIBRO

El nuevo comunicado del Comité Internacional de Damas aporta otro ejemplo difícil de ignorar.

Se anuncia una publicación titulada Orientaciones para la mujer.

¿En qué consiste?

El propio documento lo explica.

Han realizado una recopilación de enseñanzas, fórmulas, recetas, recomendaciones y prácticas tomadas de libros, conferencias y pláticas de Lakhsmi Daimón, junto con materiales presentes en las obras de Samael Aun Weor. Comunicado libro orientaciones …

Es decir:

no anuncian una nueva enseñanza.

No anuncian una investigación nueva.

No anuncian una obra original.



Anuncian una recopilación.

Y esa recopilación cuesta 10 euros.

También se ofrece un precio especial para compras al por mayor. Comunicado libro orientaciones …

Entonces volvemos al mismo problema.

Muchas personas ya compraron esos libros.

Ya poseen esas obras.

Ya leyeron esas enseñanzas.

Ahora se extraen fragmentos de aquellas publicaciones, se reúnen bajo otro título y se ofrece al mismo público otro libro pago.

Una recopilación temática puede resultar práctica.

Nadie discute eso.

Pero la pregunta sigue siendo válida:

¿cuántas veces debe pagar el estudiante por contenidos que proceden de libros que ya compró?

Porque existe una diferencia entre facilitar el acceso a una enseñanza y transformar permanentemente la misma enseñanza en nuevas oportunidades de venta.



EL TRABAJO INVISIBLE DE QUIENES ESCRIBIERON, TRANSCRIBIERON Y ORDENARON

Y existe otro aspecto todavía más incómodo.

Muchos materiales utilizados durante décadas dentro de estas organizaciones no fueron redactados por quienes hoy los imprimen.

Hubo misioneros.

Instructores.

Sacerdotes.

Colaboradores.

Personas que pasaron noches enteras transcribiendo grabaciones.

Personas que organizaron clases.

Personas que desarrollaron programas.

Personas que corrigieron textos.

Personas que estructuraron materiales pedagógicos.

Todo eso muchas veces se realizó gratuitamente, como servicio a la enseñanza.

Sin cobrar.

Sin derechos editoriales.

Sin pensar que décadas después el producto de aquel esfuerzo podría terminar convertido en un artículo comercial.

Por eso deberían responderse preguntas muy simples:

¿Quién escribió originalmente cada desarrollo?

¿Quién realizó las transcripciones?

¿Quién organizó los programas?

¿Quién aportó gratuitamente ese trabajo?

¿Se pidió autorización a esas personas para comercializarlo?

¿Se reconoce su autoría?

¿Quién recibe hoy el dinero?

No hace falta formular una acusación para pedir respuestas.

Hace falta transparencia.

LITURGIA, CEREMONIAS Y MANUALES: LA TIENDA SIGUE CRECIENDO

Y no son solamente los Pénsums.

El mismo comunicado reconoce que ya se había realizado una preventa de:

Libro de Liturgia.

Ceremonias Especiales.

Manual de Procedimientos Litúrgicos.

Y agrega que, aunque la preventa ya había finalizado, esos materiales podrían comprarse durante el Congreso en un espacio especialmente preparado para su “exposición y venta”. SEP-CO-53 COMUNICADO PREVENTA …

La escena comienza a resultar evidente.

No estamos ante una publicación ocasional.

Se está construyendo alrededor del Congreso una verdadera oferta editorial.

Y paralelamente continúan apareciendo solicitudes económicas.



DOS DÓLARES POR MES. AHORA SEIS POR ADELANTADO

Otro comunicado, esta vez de la Diócesis Carabobo Oriente, reconoce que desde hace tiempo se solicita a cada afiliado adulto un aporte mensual de 2 dólares.

Según el documento, ese dinero se utiliza para mantenimiento, compra de equipos, herramientas, papelería y necesidades de academias y templos. COMUNICADO Solcitud de Aporte

El comunicado aclara que el aporte no es obligatorio.

Pero inmediatamente después afirma que la Iglesia necesita un apoyo “más efectivo” y establece como meta enviar 6 dólares por cada afiliado activo, equivalentes a tres meses adelantados. COMUNICADO Solcitud de Aporte

Incluso agradece la colaboración para el “cumplimiento de esta solicitud”. COMUNICADO Solcitud de Aporte

Formalmente puede llamarse voluntario.

Pero el lenguaje utilizado merece por lo menos una reflexión.

Cuando existe una cifra por persona, una meta determinada y una estructura jerárquica encargada de conseguirla, ¿qué tan libre se siente realmente el miembro común para decir simplemente “no”?

TOLEDO NO ES UN HECHO AISLADO

Y aquí aparece el contexto general.

El Congreso de Toledo no ocurre en el vacío.

Alrededor del encuentro se fueron acumulando distintos gastos y solicitudes:

inscripción,

traslados,

hospedaje,

alimentación,

aportes,

material litúrgico,

publicaciones,

Pénsums,

manuales,

recopilaciones,

y gastos de representación.

Cada elemento por separado puede encontrar una explicación.

Pero una investigación seria no debe mirar cada árbol.

Debe observar el bosque.

Porque cuando todos los caminos terminan llevando al mismo lugar —más dinero solicitado a la misma base de miembros— corresponde preguntarse si estamos simplemente ante necesidades administrativas o ante un cambio más profundo en la cultura institucional.



LA PREGUNTA QUE NADIE QUIERE HACER

Nadie niega que una institución tenga gastos.

Imprimir cuesta dinero.

Mantener edificios cuesta dinero.

Realizar un Congreso cuesta dinero.

Viajar cuesta dinero.

Todo eso es evidente.

Precisamente por eso la transparencia debería ser absoluta.

¿Cuánto cuesta producir cada ejemplar?

¿Cuál es la tirada?

¿Cuánto se recauda?

¿Cuánto queda después de pagar la impresión?

¿Quién administra ese excedente?

¿Cuánto dinero produjo la preventa de liturgia?

¿Cuánto producirán los nuevos Pénsums?

¿Cuánto ingresará por Orientaciones para la mujer?

¿Cuánto se recauda mensualmente mediante aportes?

¿Cuánto dinero total está movilizando el Congreso?

¿Existen balances públicos para los miembros?

¿Quién los audita?

Porque pedir dinero no es necesariamente incorrecto.

Pedir dinero constantemente sin una rendición suficientemente clara es otra cuestión.

¿SERVIR A LA ENSEÑANZA O UTILIZAR LA ENSEÑANZA?

Ese es finalmente el verdadero debate.

Una organización espiritual puede necesitar recursos para transmitir una enseñanza.

Pero también puede ocurrir lo contrario:

que progresivamente la enseñanza termine transformándose en el recurso utilizado para generar dinero.

Y cuando comienzan a venderse una y otra vez materiales antiguos;

cuando boletines gratuitos reaparecen dentro de libros pagos;

cuando libros ya vendidos son recortados para fabricar nuevas recopilaciones;

cuando el instructor debe comprar las herramientas con las que trabaja gratuitamente;

cuando aparecen preventas detrás de preventas;

cuando a la liturgia se suman los Pénsums;

cuando a los Pénsums se suman nuevas recopilaciones;

y cuando paralelamente siguen llegando solicitudes de aportes;

la pregunta ya no puede evitarse:



¿LA ECONOMÍA ESTÁ AL SERVICIO DE LA ENSEÑANZA, O LA ENSEÑANZA ESTÁ EMPEZANDO A QUEDAR AL SERVICIO DE LA ECONOMÍA?

Porque si cada enseñanza puede recopilarse otra vez,

si cada boletín puede venderse otra vez,

si cada manual puede reeditarse otra vez,

si cada material gratuito puede convertirse mañana en una nueva publicación,

entonces el miembro puede terminar pagando indefinidamente por diferentes envoltorios de aquello que ya recibió, ya estudió y, muchas veces, ya pagó.

Y eso merece explicaciones.

No emocionales.

No místicas.

No basadas en obediencia.

Explicaciones concretas.

Documentos.

Números.

Autores.

Costos.

Ingresos.

Destino de los fondos.

Porque cuando se pide dinero en nombre de una enseñanza espiritual, la transparencia no debería considerarse una falta de fe.

Debería considerarse una obligación.



 

 

ANEXO — ¿PARA QUÉ SE VA AL CONGRESO?

Después de revisar comunicados, preventas, aportes y anuncios vinculados al Congreso de Toledo, queda una pregunta que todavía no encuentra una respuesta proporcional a todo el movimiento económico generado alrededor del evento:

¿para qué se va, realmente, al Congreso?



Hasta ahora se ha hablado abundantemente de inscripciones, viajes, alojamiento, aportes, libros, liturgia, manuales, Pénsums, nuevas recopilaciones y espacios especialmente preparados para la exposición y venta de materiales. El propio comunicado sobre los Pénsums confirma que durante el Congreso habrá un espacio destinado a la “exposición y venta” de las nuevas ediciones. SEP-CO-53 COMUNICADO PREVENTA …

También sabemos que varias publicaciones fueron organizadas específicamente para ser presentadas allí. Orientaciones para la mujer, por ejemplo, anuncia su presentación oficial durante el Congreso y simultáneamente abre una preventa a 10 euros por ejemplar. Comunicado libro orientaciones …

Los nuevos Pénsums también se anuncian alrededor del Congreso, con precios distintos para quienes compran anticipadamente y quienes los adquieren durante el evento. SEP-CO-53 COMUNICADO PREVENTA …

Por eso la pregunta es legítima:

¿dónde está el programa doctrinal?

¿Qué temas fundamentales serán estudiados?

¿Qué conferencias justificarán el desplazamiento internacional de cientos de personas?

¿Qué cuestiones doctrinales nuevas serán discutidas?

¿Qué conclusiones se espera obtener?

¿Qué debates habrá?

¿Qué aportes concretos quedarán después del encuentro?

¿Qué documento doctrinal o académico será producido como resultado?

Porque hasta ahora, por lo menos en la documentación que hemos analizado, existe una enorme cantidad de información relacionada con cómo asistir, cuánto pagar y qué comprar, pero resulta mucho menos visible una explicación equivalente sobre qué se va a aprender.

Y esa desproporción merece atención.

Un Congreso espiritual debería justificarse fundamentalmente por su contenido.

Las personas deberían regresar diciendo:

“Comprendí algo que antes no comprendía.”

“Se profundizó determinado aspecto de la enseñanza.”

“Se discutió este problema.”

“Se aclaró esta cuestión.”

“Estas fueron las conclusiones.”

No simplemente:

“Compré los nuevos libros.”

“Retiré el Pénsum.”

“Adquirí la nueva liturgia.”

“Pagué el viaje.”

“Pagué el hotel.”

“Pagué la inscripción.”

“Colaboré con otro aporte.”

Porque entonces el Congreso corre el riesgo de transformarse en otra cosa.

Una feria comercial rodeada de lenguaje espiritual.

Y hay una diferencia enorme entre ambas cosas.

También llama la atención la dimensión turística.

Para muchos asistentes el Congreso implica vuelos internacionales, hoteles, traslados y varios días de permanencia en España. Nada de eso es cuestionable por sí mismo. Viajar también puede formar parte de un encuentro humano y espiritual.

Pero cuando alrededor del Congreso se acumulan paquetes de viaje, hospedajes, excursiones, publicaciones, preventas y diferentes solicitudes económicas, vuelve a aparecer la misma pregunta:




¿cuál es el centro del Congreso?

¿La enseñanza?

¿El encuentro?

¿La formación?

¿O toda la actividad económica que se ha construido alrededor de esas cuatro jornadas?

Porque un Congreso no debería necesitar justificarse por la cantidad de productos que consigue vender.

Debería justificarse por la calidad de las ideas que produce.

Y quizá la prueba más sencilla llegue después de Toledo.

Cuando termine el Congreso, habrá que preguntar:

¿Qué quedó?

No cuántos libros se vendieron.

No cuánto se recaudó.

No cuántas personas viajaron.

No cuántas habitaciones se reservaron.

Sino:

¿qué enseñanza nueva, aclaración doctrinal, conclusión o aporte concreto recibió el pueblo gnóstico que justificara semejante movilización internacional?

Si esa respuesta aparece claramente, el Congreso habrá demostrado su razón de ser.

Si no aparece, y lo más visible termina siendo la lista de productos, preventas, aportes y gastos, entonces inevitablemente quedará flotando una pregunta mucho más incómoda:

¿SE VIAJÓ A TOLEDO PARA PARTICIPAR DE UN CONGRESO, O PARA PARTICIPAR DE UN MERCADO ORGANIZADO ALREDEDOR DE UN CONGRESO?



Esa pregunta no necesita una respuesta anticipada.

Toledo mismo deberá responderla.

 



 
Y MIENTRAS TANTO EN EL MUNDO MITOMANO DEL CIELO DE MICHAELINO
 
 LA COSAS SON ASI, PORQUE SON ASI...

SI DECIS NO, ES SI
Y SI DECIS SI ,ES SI
ESCUCHEN A ESTE ERUDITO DE HARVARD
EL TERCER CIRCULO DE 
Yvy Leage


PORQUE MIENTE... NI LA HISTORIA SABE A LAKHSMI LO DIO A CONOCER "DESOTO", EN REPUBLICA DOMINICANA EN 1986, QUE SI ESTABA CON SAMAEL Y FUE NOMBRADO POR SAMAEL. Y LAKHSMI SI SE DIO A CONOCER DENTRO DE UNA INSTITUCION SAMAELIANA LA IGLESIA GNOSTICA CRISTIANA UNIVERSAL Y ERA AMIGO DE SU VICARIO EL CAPITAN MORA, MAESTRO LARA DESPUES EN EL 94 SE DIVIDEN. Y SACAN LA SAMAEL AUN WEOR. 
 
Concilio Guadalajara 1976 Ricardo nació en 1962

Y HUIRACOCHA SI LO RECONOCIO A 
"AUN WEOR"
 Y "AUN WEOR" PORQUE ASI LO LLAMABAN YA,  EN MISTERIOS MENORES, HUIRACOCHA FUE INSTRUCTOR DE EL EN COLOMBIA Y LOS OTROS MAESTROS SI LO RECONOCIERON. PERO ESTABAN EN EUROPA EL UNICO EN AMERICA ERA HUIRACOCHA. 

TIENEN QUE IR CAMBIANDO Y ADAPTANDO EL DISCURSO Y  TODO, PORQUE SE DIO A CONOCER Y LE PIFIO EL NOMBRE ANTES DE LEER LOS LIBROS DEL MAESTRO SAMAEL.NO CIERRA POR NINGUNA PARTE QUE SEA MICHAEL. SAMAEL LO ACLARO EN 1976  EN  EL CONCILIO CUANDO EXPLICA LOS 5 AUXILIARES Y EL PENTAGRAMA Y EN 1977 EN PREGUNTAS Y RESPUESTAS EN UNA GRABACION. 

lo entendieron? es porque si.
 porque si no lo entiendes, compra el libro yo tengo todas las respuestas... escrito por Ricardo

PORQUE TIENEN QUE JUSTIFICAR TANTO LO INJUSTIFICABLE, CON ARGUMENTOS CADA VEZ MAS ABURDOS.



Y DESPUES


ORANGEL CONTRERAS